Torremolinos no autoriza el festival Los Álamos Beach, que se traslada a Estepona

Imagen de la última edición de Los Álamos Beach Festival. /SUR
Imagen de la última edición de Los Álamos Beach Festival. / SUR

Las tensiones entre el Ayuntamiento y la organización ante las denuncias vecinales por ruido fuerzan el cambio de ubicación de la cita

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Las tensiones entre los organizadores de Los Álamos Beach Festival y el Ayuntamiento de Torremolinos han desembocado en el traslado a Estepona de la popular cita veraniega, que reúne durante casi una semana a decenas de miles de amantes de la música electrónica. Ante las denuncias vecinales presentadas por ruido, que ascienden a más de un centenar según el Consistorio, se instó a la empresa organizadora del evento a paralizar la venta de entradas para la próxima edición. El alcalde, José Ortiz, y la concejala de Urbanismo, Maribel Tocón, se reunieron el pasado 28 de noviembre con los vecinos de Los Álamos para informarles de que el Ayuntamiento no había autorizado la celebración de la cita estival en 2018 por los «problemas legales y vecinales» ocasionados.

A las denuncias de particulares, según fuentes municipales, se suman un expediente de queja del Defensor del Pueblo e «informes de ensayos acústicos con resultado desfavorable» realizados por la Consejería de Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Málaga, término municipal también afectado. De forma paralela, los organizadores del festival llevaban semanas buscando una nueva localización para la próxima edición y han anunciado esta semana su traslado a Estepona, donde aseguran contar con «un recinto con suelo firme, dotado de grandes espacios y multitud de servicios, hecho para volver a lo grande, sin las limitaciones del anterior recinto».

La venta de entradas comenzó antes de que se anunciara la nueva ubicación, algo que despertó las críticas de algunos asistentes, aunque los promotores alegan que un porcentaje de los diversos gastos del evento, como el caché de los artistas o los derivados de las licencias y las infraestructuras, deben abonarse por adelantado. El 3 de diciembre, dos días antes de desvelar su traslado a Estepona, el festival ya había vendido más de 5.600 entradas. Los promotores llevaban semanas advirtiendo mediante redes sociales de que habría un cambio de sede de la cita, que en su última edición contó con djs como Martin Garrix, el niño prodigio de la electrónica. Aún se desconoce si el festival mantendrá su nombre original, Los Álamos Beach, que de momento no se ha modificado en la página web ni en las redes sociales del evento.

Impacto económico

Con el traslado, Torremolinos pierde el impacto económico de un festival que en su última edición superó la barrera de los 60.000 asistentes durante las cuatro jornadas que duró el evento. Los organizadores de la cita, inspirada en Tomorrowland, el santuario de la música electrónica, trataron de reducir el impacto acústico el pasado verano mediante la aplicación de una ingeniería que disminuía el sonido proyectado fuera de la pista de baile, e incluso habían alcanzado un acuerdo con el Ayuntamiento para abonar una tasa extra de limpieza, pero los ajustes realizados no fueron suficientes para evitar las decenas de denuncias vecinales provocadas por la última edición, durante la que agentes de la Policía Nacional y Local levantaron 144 actas por posesión o consumo de drogas y detuvieron a 17 personas.

Pese a las actuaciones policiales, la organización destacó «el buen ambiente» del camping habilitado y aseguró que el porcentaje de incidentes, todos leves, había sido «mínimo». Los conciertos comienzan a las siete de la tarde y finalizan pasadas las seis de la mañana. En 2018 se celebrará entre el 1 y el 5 de agosto. En su anuncio de cambio de sede, los promotores no han evitado lanzar un dardo contra su anterior localización al asegurar que en Estepona habrá «mayor calidad y oferta hotelera y de ocio».

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