Rescatada de un intento de ahorcamiento, Negri encuentra su final feliz

Un matrimonio de ingleses ha adoptado a Negri.
Un matrimonio de ingleses ha adoptado a Negri. / Iván Gelibter

La perra salvada por dos policías en Fuengirola encuentra una familia

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Pese a los tintes incluso macabros de lo que le sucedió a Negri, la historia de esta perra ha tenido un final feliz. Después de ser rescatada de su dueño, que intentó ahorcarla presuntamente con una cuerda primero, y con sus manos después, dos policías locales la trasladaron a un parque zoosanitario. De allí pasó a la Protectora de Animales, y ahora ya ha encontrado una familia que la adoptado.

Los hechos ocurrieron el pasado 12 de junio sobre las 17.45 horas en la plaza de la Constitución de la localidad fuengiroleña, a la vista de numerosas personas que se encontraban en esos momentos en la zona. La sala del 091 de la Policía Nacional recibió una llamada de uno de esos ciudadanos, quien alertó de que un hombre estaba intentando matar a un perro en medio de la plaza.

Agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana se desplazaron al lugar, donde encontraron al individuo persiguiendo al animal, que huía de él «despavorido», según fuentes cercanas al caso.

Tras interceptar a ambos, los policías se entrevistaron con testigos, quienes les confirmaron que habían presenciado cómo el sujeto intentaba ahorcar a su perro con una correa. Al no conseguirlo, supuestamente trató de asfixiarlo con sus propias manos, aunque el can logró zafarse de él, tal como relató SUR entonces. Ante las manifestaciones de los testigos, los agentes se llevaron detenido al hombre por un presunto delito de maltrato animal e ingresaron al perro en un parque zoosanitario.

Fran, uno de los policías que rescató a Negri, reconoce que desde entonces su vínculo con ella ha ido en aumento. «Unos días después de que la encontráramos, mi compañero y yo fuimos a la perrera para sacarla y dejarla en la Protectora. «Incluso lo pagamos de nuestro propio bolsillo», cuenta, «porque la verdad que la historia nos había impactado». Este agente tiene dos perros en casa y está a punto de tener una hija. «La verdad es que en todo momento pensé en adoptarla, pero este no era el mejor momento, sobre todo porque ya tenemos dos perros en casa y sería un lío», reconoce.

Sin embargo, eso no le impidió ir casi a diario desde entonces a la sede de la Protectora a estar con ella y sacarla a pasear. «Para mí es como de la familia», asegura.

Hace tan solo una semana, las cosas volvieron a cambiar a mejor para Negri. Un matrimonio de ingleses residente en la zona de Almogía acudió entonces a la Protectora con la intención de adoptar a Negri, y rápidamente se encariñaron de ella.

Tras haber decidido que la iban a a acoger de forma definitiva, Carmen, la directora de la institución, les relató la terrible historia de la perra, provocando en sus nuevos dueños un sentimiento de solidaridad que les reforzó aún más en su intención de adoptarla.

Martha (prefiere no dar su nombre verdadero) está encantada de que ahora esta preciosa can negra corra por todas las zonas de su casa. «Ha debido de pasarlo mal, porque ahora con cualquier cosa se pone contenta y feliz», explica. De momento, Negri es el ojito derecho de la familia, ya que no tienen otro perro, y la casa es enteramente para ella. «Cuando nos enteramos de la historia nos pareció horrible, pero ya le digo que se ha adaptado muy bien a vivir con nosotros, y no podemos estar más contentos por ello», admite con una sonrisa.

En cuanto a Fran, el policía, tanto él como Martha ya se están poniendo de acuerdo para que el primero acuda a Almogía de vez en cuando para poder estar con ella y sacarla a pasear. «Esta historia no se me va a olvidar nunca, y siempre estaré pendiente de que éste bien y, sobre todo, feliz».

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