El presupuesto de Torremolinos, en el aire tras informar a la oposición por WhatsApp

El presupuesto de Torremolinos, en el aire tras informar a la oposición por WhatsApp

Un juez obliga al PSOE a volver a negociar las cuentas municipales por avisar de su aprobación por un mensaje la noche anterior y remitir documentación necesaria cuatro minutos antes del pleno

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El PSOE vuelve a la casilla de inicio para sacar adelante sus primeros presupuestos de la legislatura en Torremolinos. El Juzgado de lo Contencioso número 5 de Málaga ha anulado el acuerdo plenario adoptado en julio del año pasado por el que se aprobaron de forma definitiva las cuentas municipales. Según el fallo, que no será recurrido, los socialistas, que gobiernan en minoría, vulneraron los derechos fundamentales de la oposición al incluir por urgencia en el orden del día una moción para desestimar las alegaciones presentadas por el PP y aprobar de forma definitiva los presupuestos del Ayuntamiento.

La primera teniente de alcalde, Maribel Tocón, avisó a la oposición por WhatsApp a las 21.50 horas del día anterior de la inclusión de este punto. En este «intempestivo y poco ortodoxo mensaje», como lo define el juez, Tocón indicó que ni siquiera disponía de la documentación necesaria para justificar la desestimación de las alegaciones. El informe de Intervención fue remitido por el PSOE a la oposición cuatro minutos antes del comienzo del pleno. El PP presentó un escrito ante Alcaldía para solicitar que se dejase sin efecto este punto al entender que los motivos reales para su inclusión «no eran de urgencia, sino de simple y pura conveniencia». El alcalde, José Ortiz, hizo oídos sordos a esta reclamación y los populares, liderados por Margarita del Cid, llevaron el asunto a los tribunales.

El PP interpuso un procedimiento ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que se declaró incompetente para abordar este asunto y trasladó el caso al Juzgado de lo Contencioso número 5 de Málaga. Ahora su titular confirma que la urgencia alegada por Tocón resultaba «ficticia» y reprueba al PSOE por vulnerar los derechos fundamentales de la oposición al considerar que impidió ejercer «un efectivo control político de la actuación del equipo de gobierno». En su sentencia, el juez deja en evidencia la actuación del equipo encabezado por Ortiz y recuerda que el PSOE podría haber evitado recurrir a una falsa declaración de urgencia en caso de haber convocado un pleno cuatro días después de la entrega de la documentación, el 31 de julio, «antes de comenzar el período estival del mes de agosto».

El fallo estima que el recurso de urgencia fue utilizado de forma fraudulenta y critica duramente el método empleado por Tocón para informar a la oposición vía WhatsApp de asuntos fundamentales para el funcionamiento de un Ayuntamiento como la aprobación definitiva de su presupuesto. El magistrado sentencia que «no hubo tiempo legal ni material para decidir el sentido del voto y tratar de convencer a otros grupos sobre ello», algo que ya apuntó el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación.

El PSOE ya ha anunciado que no recurrirá la sentencia, por lo que deberá volver a llevar al pleno la moción para aprobar de forma definitiva los presupuestos. El año pasado, las cuentas municipales salieron adelante con la abstención de Ciudadanos y el apoyo de Costa del Sol Sí Puede, Izquierda Unida y el concejal no adscrito. De los cuatro grupos municipales que forman la oposición, solo el PP denunció que la documentación necesaria para votar no fue entregada en tiempo ni forma. La anulación del acuerdo plenario adoptado el año pasado fuerza a los socialistas a negociar de nuevo las cuentas, con el riesgo de que sea tumbadas y se produzca una situación insólita; los socialistas volverían a gobernar con el presupuesto elaborado y aprobado por el PP en 2014, cuando era alcalde Pedro Fernández Montes. Aquel presupuesto no reconocía la deuda con Málaga capital, que asciende a unos 25 millones de euros y está saldándose mensualmente de forma progresiva.

De la deuda municipal, que en junio de 2015, mes en que tuvo lugar el cambio de gobierno, ascendía a 197 millones de euros según el exinterventor, 87 millones nunca habían sido contabilizados en el presupuesto municipal. Las cuentas del año pasado sí contemplaban esta deuda y su aprobación fue celebrada con aplausos por el PSOE tras dos años de negociaciones. En los últimos meses, los socialistas se han visto obligados a llevar a pleno varias modificaciones presupuestarias, la más importante en noviembre para poder pagar las nóminas de las empresas municipales. Los presupuestos de 2017, ahora en el aire, eran los únicos aprobados esta legislatura.

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