Podemos abre expediente para expulsar del partido a sus dos concejales en Benalmádena

Hernández y García, durante el último pleno./SUR
Hernández y García, durante el último pleno. / SUR

La formación morada investiga si los ediles cometieron infracciones «muy graves» aceptando salarios y cargos por parte del PSOE

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Podemos mantiene las espadas en alto en Benalmádena. La Comisión Andaluza de Garantías Democráticas de la formación morada ha abierto expediente disciplinario a los dos concejales de Costa del Sol Sí Puede (CSSP), el partido instrumental con que Podemos se presentó a las elecciones municipales en diversos municipios del litoral malagueño. Los ediles Enrique García y Juan Ramón Hernández podrían ser expulsados del partido por recibir salarios propios del equipo de gobierno durante su etapa en la oposición, desde junio de 2015 hasta mayo de 2016, y por entrar posteriormente en la coalición presidida por el PSOE, de la que también forman parte Izquierda Unida, Alternativa por Benalmádena y los tres concejales expulsados de Ciudadanos.

Pese a las reiteradas denuncias de dos miembros del extinto Consejo Ciudadano de Podemos en Benalmádena, la formación morada no ha movido ficha hasta ahora. La Comisión de Garantías considera que García y Hernández podrían haber incurrido en «infracciones muy graves», por lo que abrió expediente a ambos concejales el pasado 14 de octubre. Los ediles enviaron sus alegaciones ayer. Junto a ellos también están expedientados el cargo de confianza que tienen en el Ayuntamiento así como otras nueve personas, entre ellas el secretario general de Podemos en Benalmádena y exdiputado andaluz Félix Gil.

La coalición más heterogénea y polémica de la provincia

Con la entrada de los concejales de Costa del Sol Sí Puede y de los ediles expulsados de Ciudadanos, Víctor Navas logró aglutinar el año pasado una coalición de gobierno con mayoría absoluta (15 representantes en una corporación de 25) que garantiza la estabilidad política tras dos mociones de censura consecutivas en las últimas legislaturas. Los más críticos con esta heterogénea coalición consideran que la estabilidad ha sido obtenida a cambio de «comprar votos y sillones», como denunció el PP, una opinión a la que también se suman Ciudadanos, que expulsó a sus tres concejales por firmar un «pacto encubierto» con el PSOE, y una parte de Podemos, que solicita que sus ediles corran la misma suerte que sus compañeros de la formación naranja, ahora concejales no adscritos.

El escenario, sin embargo, sería distinto en el caso de que los de Pablo Iglesias expulsen a sus dos representantes. Los ediles concurrieron a las elecciones como militantes de Podemos pero bajo el partido instrumental Costa del Sol Sí Puede, con autonomía respecto a la formación morada, por lo que sus ediles no tendrían que acudir al grupo no adscrito.

Los denunciantes acusan a Enrique García, portavoz de CSSP en el Consistorio, de «firmar un pacto con el PSOE y aparecer siempre de la mano del alcalde», Víctor Navas, además de «haberse negado a hacer oposición» durante los meses que no formaron parte de la coalición de gobierno. Por su parte, Hernández está acusado de «comentar que se siente más del PSOE» y, como su compañero, de negociar puestos y salarios pese a que el Consejo de Coordinación de Podemos en Andalucía ya advirtió el año pasado de que la entrada en el Ejecutivo local era «contraria a las directrices políticas adoptadas por los órganos competentes de nuestra organización».

En abril de 2016, la cúpula autonómica de la formación morada envió un correo electrónico para aclarar que «desde Podemos Andalucía nos mostramos contrarios a que nuestros concejales se integren en el Gobierno municipal». La dirección andaluza reconocía ser partidaria «de acuerdos puntuales de investidura si con ello se evita que gobierne el Partido Popular y se permite avanzar en medidas de progreso» pero recordaba ya por entonces a los integrantes de CSSP en Benalmádena que «nuestra tarea es trabajar desde la oposición con eficiencia, determinación y compromiso».

Alegaciones

García alega que, en las negociaciones para la investidura, las líneas moradas puestas sobre la mesa por CSSP pasaban por la creación de un portal de transparencia y de una oficina antidesahucios. El portavoz del partido instrumental de Podemos asegura que el PSOE ofreció que ambas tareas fueran gestionadas de forma directa por los concejales, una posibilidad que se sometió a votación en el Círculo de Benalmádena «y fue aprobada». En cuanto al reparto de cargos de confianza, García sostiene que rechazaron tener dos asesores pero contrataron a un cargo para la oficina antidesahucios.

El portavoz de CSSP acusa a Podemos de estar «radicalizándose en Andalucía» y recuerda que en la coalición de la que forman parte «el PSOE no tiene mayoría absoluta y no está Ciudadanos». García asegura estar dispuesto a sentarse con los representantes de la Comisión de Garantías «para explicar detenidamente la situación en Benalmádena». Podemos tomará una decisión en las próximas semanas sobre la expulsión o continuidad de los ediles en el partido.

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