Empresarios y vecinos reclaman más medidas de seguridad en La Nogalera

Vecinos y empresarios solicitan desde hace años mayor seguridad en la zona./Alberto Gómez
Vecinos y empresarios solicitan desde hace años mayor seguridad en la zona. / Alberto Gómez

Bares y discotecas solicitan mayor presencia policial en sus horas de cierre, cuando se producen más robos y agresiones

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La agresión sexual cometida hace dos semanas, por la que un joven ha sido detenido, ha reabierto el debate sobre la seguridad en La Nogalera. Esta popular zona de ocio de Torremolinos cuenta, por su distribución, con peculiaridades que complican su vigilancia. El estrecho pasaje donde se concentra la mayor parte de los bares de ambiente del municipio suele ser una de las zonas elegidas por pequeños grupos de delincuentes que se dividen entre la entrada y la salida para abordar a sus víctimas, por lo general de madrugada y avisándose unos a otros en caso de percatarse de presencia policial. Empresarios y vecinos reclaman más medidas para garantizar la seguridad de la plaza y sus aledaños.

«Llevamos años pidiendo que se refuerce la seguridad. Sabemos qué grupos actúan en la zona: son chicos jóvenes que se aprovechan de turistas que han salido de marcha», explica el fundador de la Asociación de Comerciantes Gays de Torremolinos (Acogat) y propietario de Edén, Antonio Domínguez. Varios empresarios ya solicitaron hace meses la instalación de cámaras de seguridad, una iniciativa que no ha terminado de cuajar. La falta de sintonía entre la comunidad de propietarios y el Ayuntamiento de Torremolinos, que concentra buena parte de su programa lúdico en la plaza pese a las reiteradas quejas vecinales por ruido, no contribuye a solucionar una situación que se remonta varios años atrás. Muchos de los bares de la zona cuentan con videocámaras, una medida que la mayoría de empresarios considera que «a estas alturas no espanta a los clientes, sino todo lo contrario, genera seguridad».

«Hemos pasado de estar muy mal a estar mal o regular, porque antes era insoportable el ritmo de robos, pero no hay que bajar la guardia. Aunque muchas bandas se han ido, aún vemos gente merodeando», explican desde Aqua Club. El bajo porcentaje de denuncias presentadas por las víctimas allana el camino de ladrones y agresores; muchos afectados son turistas, en su mayoría extranjeros, que optan por no acudir a comisaría. La Confederación Española de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (Colega) recuerda que los delitos contra el colectivo LGTBI también tienen un porcentaje menor de denuncias que la media «por vergüenza o miedo». El concreto, se estima que el 70 por ciento de las agresiones a este colectivo no son denunciadas, por lo que varias asociaciones han puesto en marcha en los últimos años campañas para concienciar a las víctimas de la necesidad de poner los hechos en conocimiento de la Policía.

Desde la Policía Local de Torremolinos aseguran que la presencia de agentes se ha incrementado en La Nogalera y las calles Danza Invisible y San Miguel. El hasta esta semana (por jubilación) jefe de Policía, Rafael Fontalba, detalla que la zona está vigilada de forma permanente por una unidad de dos agentes en tres turnos: mañana, tarde y noche. Desde las once de la noche hasta las tres de la madrugada estos agentes vigilan La Nogalera y alrededores a pie. De forma paralela, explica Fontalba, hay una pareja de agentes de paisano «que no está fija pero tiene indicaciones de visitar la zona con frecuencia».

Intervenciones

También la Policía Nacional, cuya comisaría está situada a escasos minutos, tiene presencia en este popular enclave, referente del ocio LGTBI. En las últimas semanas han recibido numerosas protestas por la apertura de un bar que, aunque tiene licencia de cafetería, funciona como ‘after’: abre a partir de las seis de la mañana, cuando las discotecas comienzan a cerrar. Allí, cuentan fuentes policiales, se han levantado varias actas por música (prohibida por su tipo de licencia) y se han intervenido drogas, llegando a cerrar el local algunos días.

En Parthenon reclaman «mayor unión» entre la comunidad de propietarios y los empresarios de la zona y proponen reforzar la presencia policial en las horas de cierre de bares y discotecas, cuando más hurtos y robos se producen. Desde Acogat ya han trasladado la posibilidad de que sean los empresarios quienes financien medidas como la contratación de seguridad privada en todo el entorno y piden la ubicación de coches de guardia en puntos estratégicos.

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