MIJAS FRENTE A UN NUEVO ESCENARIO

El equilibrio político en la localidad da un vuelco tras la confrontación entre CSSP y el equipo de gobierno, mientras que Podemos califica de «traidora» a su su concejala

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Nadie hubiera adivinado, hace ahora casi tres años, que el Ayuntamiento de Mijas, gobernado por un alcalde y cuatro concejales de Ciudadanos, iba a ser capaz de aprobar tres presupuestos en este tiempo. Primero surgieron las dudas cuando gobernaba con el PP; un pacto roto desde el primer día con un exalcalde, Ángel Nozal, que no era capaz de soportar la 'humillación' de tener como jefe a un Juan Carlos Maldonado que había sacado seis concejales menos que él, y al que los presuntos casos de corrupción le empezaron a llover sobre su cabeza.

Aquella confrontación abrió un nuevo escenario en Mijas, en el que el partido naranja debía llevar a término un gobierno con una quinta parte de la Corporación. Pese a ello, y aprovechando el contexto regional en el que Juan Marín ejerce como un consejero de la Junta, el exsocialista consiguió que su antiguo partido firmara un pacto con el que conseguía cierta estabilidad. Aún así, la tranquilidad no era completa, porque la suma de ambos partidos se quedaba a uno de la mayoría absoluta.

A partir de ese momento comenzó el tercer acto de la legislatura. Los segundos presupuestos fueron aprobados gracias a un pacto puntual con el portavoz de Costa del Sol Sí Puede, Francisco Martínez, que fue capaz de incluir en las cuentas públicas un amplio número de propuestas, algunas de ellas bastante interesantes, como la Oficina de Rescate Ciudadano. De forma contraria a lo que cabía esperar, la relación entre Ciudadanos y CSSP ha sido hasta la fecha relativamente fluida, y cuestiones como el 'caso Mijas' -en la que Martínez denunció un supuesto intento de compra a cambio de firmar una moción de censura contra Maldonado- no hizo sino reforzar esta relación.

Cosa bien distinta han sido los constantes desencuentros entre el portavoz de CSSP y la otra pata del gobierno, el PSOE. Temas como el CIOMijas terminaron por romper prácticamente el diálogo, lo que condujo la situación hasta esta pasada semana, cuando se negociaron los terceros presupuestos de la legislatura en Mijas.

A falta de conocer los detalles de dichas conversaciones, ésta habrá sido, según ambas partes, la «última» que mantienen en lo que queda hasta las elecciones de 2019. El fracaso de las negociaciones conducía el pleno de presupuestos de este pasado lunes a un sonoro fracaso, aunque la abstención sorprendente de la edil no adscrita, Helena Adba, ha dado por comenzado un nuevo capítulo en el equilibrio de fuerzas en el Ayuntamiento.

Adba amenaza con ser, por tanto, la nueva estrella rutilante de la política local. Militante de Podemos, accedió a su puesto como concejala tras la dimisión de la anterior edil de CSSP un año después de tomar posesión. A pesar de ello, antes de prometer su cargo ya había sido expulsada del partido instrumental, aunque sigue perteneciendo de manera activa al partido morado. De esta manera, su estreno en el pleno municipal ya fue como concejala no adscrita.

En este tiempo, Helena Adba se había caracterizado por su escaso protagonismo en los plenos. Aunque sus votos eran casi siempre contrarios al equipo de gobierno, la situación de concordia entre éstos y Francisco Martínez convertía en irrelevantes sus posicionamientos. Tal como ha podido saber SUR, su asamblea local, Podemos La Cala de Mijas, le dio el mandato «expreso» de votar 'no' a los presupuestos presentados este pasado lunes. Sin embargo, en una jugada de «trileros» para algunos, e «inteligencia política» para otros -y que nadie se esperaba-, el PSOE aprovechó la negativa a trasladar la recaudación al Patronato para usar estos 4 millones que se habían consignado para tal fin, y le ofreció el «compromiso verbal» a Adba de usarlos para «gasto social». Aunque se intentó vender que aquello era una ocurrencia del momento, en realidad había sido una negociación paralela de semanas como opción 'b' por si fallaba la 'a', la del portavoz de CSSP.

Adba, por tanto, se ha convertido en la nueva socia preferente del equipo de gobierno, porque además ambos están encadenados. Si la edil no adscrita no aprueba las futuras modificaciones presupuestarias, ésta no conseguirá usar esos 4 millones en gasto social; mientras que C's y PSOE necesitan de dicha modificación para ejecutar sus inversiones 'estrella'. Eso sí, la edil no adscrita está ahora totalmente sola, porque en su partido la tachan de «traidora» por, a su juicio, «haberse vendido» al equipo de gobierno.

Lío en Ciudadanos

Ciudadanos, visto lo visto, parece el gran triunfador. Mijas es el ayuntamiento más grande que gestionan en toda España y se han asegurado los presupuestos. Pese a ello, y a que condicionan el presente de la Diputación, no han sido capaces de llevar a término el traslado de la recaudación al Patronato. El PP local se opuso al pacto del PP en la Diputación, pero el problema ha surgido cuando la diputada naranja, Teresa Pardo, negó ayer en estas mismas líneas haberse reunido o negociado esta cuestión con los responsables del ente provincial.

La realidad, sin embargo, es bien distinta. El pasado 21 de septiembre, Pardo mantuvo una reunión con el alcalde de Mijas y la edil de Hacienda para discutir este asunto, tal como queda registrado en la agenda oficial del regidor. La negativa de ésta a reconocerlo, así como otras cuestiones previas (actitudes «blandas» con el PP en temas como el 'caso Mijas'), han abierto una brecha más que relevante que ahora deben solucionar.

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