Fernando Germán Benítez: «El sacrificio cruel de animales no puede tener el mismo castigo que un hurto»

Benítez, en su despacho de la Fiscalía de Málaga. /A. G.
Benítez, en su despacho de la Fiscalía de Málaga. / A. G.

Delegado de Medio Ambiente de la Fiscalía de Málaga. El fiscal que lleva el caso de la falsa protectora de Torremolinos defiende un subtipo agravado que endurezca la pena en casos excepcionales

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Aunque se ha mantenido en segundo plano, el trabajo de la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga resultó clave en el juicio contra la presidenta de la falsa protectora de Torremolinos, Carmen Marín, condenada a casi cuatro años de prisión por delitos de falsedad documental y maltrato animal. El fiscal delegado, Fernando Benítez, reconoce que el caso «me ha marcado particularmente» y alaba la investigación «eficaz e inteligente» del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Benítez recuerda «el impacto» de los hechos –cientos de animales sacrificados por la propia Marín de forma agónica e injustificada con fines lucrativos– y defiende la creación de un subtipo agravado que permita endurecer la pena por delitos de maltrato animal para casos «excepcionalmente graves como éste».

¿Cuál fue su primera impresión al recibir el caso de Parque Animal?

–Me di cuenta de que, durante la instrucción, se había eliminado un delito de estafa por las donaciones económicas que realizaban las personas que entregaban animales. No eran cantidades grandes, la mayoría eran importes de cincuenta o sesenta euros, pero el acumulado podía suponer un delito de estafa. Yo hubiera querido continuar por ahí, pero no tenía documentación ni hechos nuevos que me permitieran levantar ese sobreseimiento. Esa parte del caso está en el Juzgado de Torremolinos ahora. También la falsedad documental estaba excluida del procedimiento abreviado. Recurrí el auto para incluir ese delito porque me parecía fundamental. A partir de ahí empezó una batalla jurídica encarnizada; por nuestra parte para levantar el sobreseimiento provisional sobre del delito de falsedad, y por parte de las defensas para anular el auto.

«Marín inyectaba producto eutanásico por vías no recomendadas y en bajas dosis para ahorrar costes» El relato de los hechos

«Me parece ejemplar, un trabajo sobre el terreno con eficacia policial e inteligencia, recabando todas las pruebas» La investigación del Seprona

«Es un hecho probado que Carmen Marín recibió un trato de favor. ¿Por qué? Rumores hay muchos» El Ayuntamiento de Torremolinos

«Venimos de una sociedad agraria. La consideración de los animales como seres que sienten y no como meras propiedades de sus dueños es algo reciente» La concienciación social

¿Qué fue lo que más le impactó del relato de los hechos?

–Hay casos que te marcan particularmente, y éste es uno de ellos no solo por la crudeza de las imágenes y de los testimonios, sino porque resulta inimaginable que haya personas que tengan ese grado de deshumanización. Es casi increíble que alguien que se venda públicamente como benefactora de los animales tenga pleno desprecio por el sufrimiento animal y por razones puramente económicas dé muerte de forma cruel a centenares de animales. Me impresionó que esa situación se hubiera prolongado durante tanto tiempo sin que nadie le pusiera fin.

En su acusación recoge que los animales se retorcían de dolor durante horas.

–Hay testigos que lo declararon así durante el juicio. Nada es producto de la inventiva ni de la imaginación. Carmen Marín aceptaba que se produjera eso simplemente para ahorrar costes en la compra de producto eutanásico. Por eso inyectaba una cantidad que no era la recomendada y por vías inadecuadas y sin sedación. En lugar de hacerlo de forma endovenosa, pinchaba en cualquier parte del cuerpo. La absorción intramuscular del producto es mucho más lenta.

¿Cómo valora la investigación que desarrolló el Seprona?

–Me parece ejemplar, primero porque puso fin a esta situación tan terrible y, segundo, porque permitió que el caso se llevara a juicio. Realizaron una investigación sobre el terreno con eficacia policial, inteligencia y recabando material suficiente para valorar lo que estaba ocurriendo allí. No han faltado imágenes, documentos ni testimonios.

En las conclusiones dijo que le hubiera gustado no tener la razón.

–La defensa mantenía que era todo un montaje por venganza o animadversión hacia Carmen Marín. Me hubiera gustado que lo demostrasen porque hubiera sido preferible que esto no hubiera ocurrido, pero los hechos son tozudos y tanto los testimonios como la documentación y las periciales incidían en que había ocurrido y por desgracia era así de tremendo.

¿Qué papel jugó el Ayuntamiento de Torremolinos?

–El Seprona declaró en el juicio que el Ayuntamiento no había colaborado con la investigación e incluso que facilitó que Carmen Marín falsificara documentos. No fue objeto de procedimiento, pero los agentes dijeron que desde el Ayuntamiento dieron orden expresa a los funcionarios para que no hablaran con el Seprona. Que se le facilitaron a Marín los expedientes con las facturas de incineración de animales para que los manipulara y los volviera a entregar es un hecho probado, como recoge la sentencia. Se advierte un trato de favor.

¿Y eso es legal?

–Yo desde luego no conozco ningún caso similar. Normalmente dan una copia, y cuesta trabajo, pero es la primera vez que tengo constancia de que una administración pública entregue el expediente para que se pueda manipular y volver a registrarlo.

¿A qué se debió ese trato de favor?

–Rumores he oído muchos, pero no los he analizado desde el punto de vista de los hechos probados.

Llama la atención que, pese a la gravedad de los hechos, Carmen Marín entre en prisión por un delito de falsedad documental en vez de por maltrato animal.

–Es verdad que llama la atención que falsificar unos expedientes pueda tener hasta tres años de prisión y, sin embargo, sacrificar cruelmente a miles de animales tenga un máximo de un año de cárcel, ahora ampliado a 18 meses. Parece desproporcionado que estos comportamientos estén sancionados en el peor de los casos con 18 meses cuando el hurto de una cartera con 400 euros está castigado también con 18 meses. No puede ser. Propugnamos la creación de un subtipo agravado para casos excepcionalmente graves como éste que merecen una sanción mucho más elevada, por encima de los dos años de prisión.

Proposición de ley

¿Se ha trasladado esa propuesta?

–Como fiscal no puedo hacer más que defenderlo en juicio, promoverlo en el informe y reflejarlo en las memorias de la Fiscalía de Málaga. Así lo llevo haciendo dos años. El juez también lo reflejó en su sentencia y el Colegio de Abogados lo ha hecho llegar al Congreso. Me consta que se presentará como proposición de ley.

Parece que la sensibilidad social ha avanzado más rápido que la ley en materia de maltrato animal.

–Solemos ir a la cola en este tipo de cuestiones. Somos una democracia relativamente joven y venimos de una sociedad agraria. La consideración de los animales como seres que sienten y no como meras propiedades de sus dueños es algo que ha calado en la sociedad desde hace poco. El delito de maltrato animal viene tipificado en Reino Unido o Alemania desde mucho tiempo antes y con penas superiores. Nuestro Código Penal excluye a los animales que viven en estado salvaje, mientras Alemania, por ejemplo, protege a todos los animales que tienen columna vertebral y sistema nervioso central porque consta que ya son capaces de experimentar sufrimiento. El delito se introdujo en 2003 y ha habido dos reformas importantes en 2010 y 2015. Cada reforma amplía el ámbito de aplicación y la sanción penal. Creo que se avanzará en ese sentido.

¿Cómo encaja la tauromaquia en ese contexto?

–Es una cuestión delicada. No puedo dar más que mi opinión como ciudadano. No me gusta la tauromaquia. Preferiría que se aboliera. Ya se ha hecho en algunas comunidades autónomas y no ha tenido mayor trascendencia, pero insisto en que es una opinión personal. Ya hay fiestas populares que han eliminado sus elementos más crueles.

¿Cuál es el peso de la sentencia de Parque Animal? Hay quienes la consideran histórica.

–El juez ha dejado claro que considera que, aunque solo fuera un año de prisión, los hechos son suficientemente graves como para justificar el ingreso. Es muy importante.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos