«Llevábamos pidiendo la peatonalización del centro de Torremolinos desde 1999»

Vallejo reclama un calendario público de obras «cuanto antes». :: a. g./
Vallejo reclama un calendario público de obras «cuanto antes». :: a. g.

Los comerciantes locales apoyan el cierre al tráfico de vehículos pero critican la falta de un calendario de obras y la negativa del Gobierno al ajuste de tasas Juan Vallejo Presidente de la ACET

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Las obras de peatonalización del centro de Torremolinos, proyecto que supondrá una de los mayores transformaciones urbanísticas de la localidad en las últimas décadas, comenzaron hace dos semanas. La Asociación de Comerciantes y Empresarios (ACET) respalda el proyecto pero critica, a través de su presidente, Juan Vallejo, la falta de un calendario de obras que permita prever los efectos que estos trabajos tendrán sobre los comercios de la zona. Los empresarios locales también han solicitado al Ayuntamiento que exima del pago de algunas tasas a los restaurantes, bares y comercios que sufrirán las consecuencias de las obras, que se prolongarán hasta diciembre.

-¿Cuáles son las peticiones de la asociación respecto al proyecto de peatonalización del centro?

-Desde octubre, cuando nos informaron de que las obras iban a empezar en enero, reivindicamos ajustes en las tasas de ocupación por vía pública. Los negocios tienen que pagar esta tasa por adelantado, pero si delante de un establecimiento hacen una zanja, ese comerciante está pagando por ocupación de vía pública cuando realmente no puede utilizarla. Pedimos, entre otras cosas, algo tan lógico como que se descuente o se compense de alguna forma el porcentaje que corresponda al período de tiempo que los negocios que pagan ese impuesto no puedan ocupar la calle.

«Los locales no podrán hacer uso de la vía pública pese a que pagan una tasa. Es lógico que se descuente»

-El Ayuntamiento alega que ningún negocio se verá obligado a cerrar durante las obras. ¿Qué opinan los comerciantes?

-No tenemos el proyecto porque aún no está acabado. Los trabajos de saneamiento, fibra óptica, telefonía o electricidad requieren obras importantes. Algunos negocios tendrán cortada el agua durante días. En el caso de que los establecimientos se vean afectados, ya sea durante veinte días o dos meses o el tiempo que sea necesario, solicitamos que el Ayuntamiento exima a los empresarios de pagar algunas tasas.

-Entiendo que para los comerciantes resulta un problema que el proyecto todavía no sea definitivo y no sepan qué consecuencias va a tener en sus negocios.

-Lo que creemos es que varios negocios, sobre todo de restauración aunque también algunos comercios por sus expositores, van a sufrir los efectos de las obras. Es imposible que algunos bares mantengan su actividad mientras se realizan los trabajos bajo tierra. Las zanjas impedirán la ocupación legal de la vía pública por la que pagan.

-También han solicitado un calendario de obras.

-Es lo más importante, si me apura. Los comerciantes necesitan saber cuándo van a verse perjudicados por el polvo, el ruido y otros efectos de las obras. Algunos necesitarán cerrar porque no les compensará. Y para eso tenemos que tener un calendario detallado del proyecto y los trabajos que van a realizarse en cada momento y zona. Imagine que un local tiene tres empleados. El empresario podría hacer coincidir las vacaciones de los trabajadores con el tiempo en que las obras van a estar delante de su establecimiento, pero aún no tenemos un calendario. No saben si se van a ver perjudicados en febrero, en agosto o en octubre. También es importante para negociar con los proveedores y gestionar el 'stock'. Y en el caso de la restauración, hay locales que tienen ocho o diez cables encima de sus fachadas. Si se cortan para meterlos bajo tierra, los negocios no podrán tener luz durante unos días y las neveras deberán estar desconectadas. Todo eso necesitan preverlo. El calendario debería ser público cuanto antes.

-El Gobierno local alega que ajustar las tasas supondría un agravio comparativo con los establecimientos situados en otras zonas que no se verán beneficiadas por esta inversión municipal.

-No hay que confundirse. Creemos que la zona se revalorizará, pero si los locales venden más, las administraciones también cobrarán más de los negocios a través de los impuestos. Los beneficios se regulan mediante el impuesto de sociedades. Si los empresarios venden más, también van a pagar más IVA. Al revalorizarse la zona, probablemente los locales tendrán que pagar más IBI porque el catastro subirá el valor de los inmuebles. Todo eso quema compensado y los comerciantes van a tributar lo que les corresponda. Hay comercios que aprovecharán para mejorar sus fachadas o realizar obras. Solo pedimos que queden eximidos de algunas tasas. Los comerciantes quieren que el Ayuntamiento les tenga en cuenta. El equipo de Gobierno no puede decir que después de las obras todo va a salir muy bien, porque eso lo deseamos todos pero nunca se sabe.

-La ACET financió la maqueta del proyecto. ¿Siguen respaldándolo o ahora tienen alguna reserva?

-Nosotros apoyamos el proyecto de peatonalización. Lo llevábamos pidiendo desde 1999, cuando realizamos un estudio financiado por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento que dio como resultado que lo mejor para Torremolinos era peatonalizar la plaza Costa del Sol. Recuerdo que ese estudio costó 2,4 millones de pesetas. Para el desarrollo del centro comercial urbano es necesario que no pasen los coches. Estamos a favor del proyecto porque entendemos que la zona debe estar cerrada al tráfico de vehículos. Es un enclave comercial y debe ser sostenible. Está demostrado que para las vías comerciales es fundamental que no pasen coches, y no solo por el ejemplo tan comentado de calle Larios. Las grandes ciudades necesitan centros comerciales sin vehículos. Por eso tampoco nos vale la semipeatonalización, porque conllevaría el mismo problema pero agravado; volverían a pasar los mismos coches que antes pero por dos carriles menos, por lo que sería peor. Quienes pasaban en coche por la plaza Costa del Sol no iban al centro de Torremolinos, sino a Benalmádena o Málaga.

-Una de las quejas más recurrentes es la falta de aparcamientos.

-Con el cierre al tráfico de vehículos se habrán podido perder 200 plazas o las que sean, pero hay 700 aparcamientos en la plaza de Andalucía que están libres. Quien venga a comprar a Torremolinos puede verse beneficiado por el convenio de la ACET con el Ayuntamiento para aparcar gratis.

-¿Cómo es su relación con el alcalde, José Ortiz?, ¿y con la líder de la oposición, Margarita del Cid?

-Nunca nos hemos metido en política. Tenemos buena relación con todos los partidos. Somos comerciantes y llevamos como bandera que nadie de la junta directiva está afiliado a ningún partido. Es un requisito indispensable. Pedimos a los partidos que apuesten por el emprendimiento, pero no nos metemos en política.

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