El hotel Los Álamos y sus fincas anexas saldrán a subasta por 14,3 millones

La superficie total supera los 78.000 metros cuadrados y ya hay varias empresas interesadas en adquirir los terrenos, a unos metros de la playa

A. GÓMEZ.

::La Tesorería General de la Seguridad Social sacará a subasta el hotel Los Álamos y sus fincas anexas, en Torremolinos, por 14,3 millones de euros. El procedimiento, que tendrá lugar el 17 de noviembre, fue aprobado por el Ministerio de Empleo en verano. La superficie total, compuesta por siete fincas, supera los 78.000 metros cuadrados, aunque estará dividida por una futura vía que presumiblemente será cedida al Ayuntamiento. El hotel, como el resto de inmuebles del terreno, que cuenta con dos espacios deportivos, un almacén y un aparcamiento, se encuentra en evidente estado de deterioro desde 2014, cuando la empresa que lo gestionaba entró en concurso de acreedores.

El edificio, ubicado a la entrada de Torremolinos desde Málaga capital, a unos metros de la playa, presenta un aspecto ruinoso que ha alarmado a los vecinos en varias ocasiones por la acumulación de material inflamable y la cercanía de una gasolinera, una situación denunciada también por el Cuerpo de Bomberos. Todo el terreno, tasado por el Banco de España, es de titularidad pública. La Seguridad Social, propietaria del inmueble, se vio obligada a contratar seguridad privada para evitar las okupaciones y los continuos actos vandálicos que llegaron a provocar varios incendios y más de una veintena de detenciones. El antiguo hotel, cuyo interior fue desvalijado, permanece tapiado, con cornisas caídas y fachadas deterioradas. La Policía precintó el inmueble en numerosas ocasiones, pero los cierres volvían a ser violentados una y otra vez hasta provocar una situación «casi insostenible».

La dirección provincial de la Tesorería de la Seguridad Social trasladó el problema a su sede central en 2015, aunque no ha sido hasta ahora cuando se han tomado medidas definitivas. La amplitud y la privilegiada ubicación de los terrenos han despertado el interés de varias empresas, aunque aún no se han filtrado los posibles usos que tendrán las fincas. Desde el Ayuntamiento habían solicitado que el edificio tuviera un uso social destinado a paliar la falta de una residencia de ancianos concertada con la Junta de Andalucía, una posibilidad que se estudiaría en el improbable caso de que la subasta quedara desierta.

El desprendimiento de varias cornisas y el pésimo estado tanto del interior como de las fachadas, especialmente la trasera, han puesto en pie de guerra a los vecinos, que desde hace años reclaman el uso o la demolición de este inmueble.

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