Fernández Montes mantiene su pulso contra la dirección provincial del PP

Del Cid, Bendodo y Fernández Montes, durante un acto de partido celebrado el año pasado. /A. G.
Del Cid, Bendodo y Fernández Montes, durante un acto de partido celebrado el año pasado. / A. G.

El exalcalde convoca hoy a cientos de afiliados para exhibir su poder entre la militancia frente a la cúpula del partido, que le pidió retirarse

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El PP sigue librando en Torremolinos su batalla interna más complicada en la provincia. El exalcalde, Pedro Fernández Montes, mantiene su intención de recuperar el poder del partido bajo cuyas siglas gobernó durante dos décadas con mayorías absolutas, hasta que en 2015 el socialista José Ortiz le arrebató el bastón de mando. El exregidor no se presentará a las elecciones municipales de 2019 pero pretende ser reelegido presidente local del PP con el objetivo de elaborar la lista con que los populares concurrirán a los comicios. La hoja de ruta trazada por Fernández Montes pasa por vetar en la lista electoral a los diez concejales del grupo municipal, a quienes considera unos «traidores» por no seguir sus directrices ni acordar con él los posicionamientos del partido ante las mociones plenarias. El exalcalde ha convocado una reunión esta tarde donde, según su entorno más cercano, «explicará las razones de su rechazo al grupo municipal y presentará pruebas» que desacreditan su trabajo en la oposición.

El presidente del PP en la provincia, Elías Bendodo, se reunió con Fernández Montes el lunes por la mañana para pedirle que desconvocara la reunión, a la que está prevista la asistencia de cientos de afiliados. El exalcalde asegura contar con el respaldo del coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, y mantiene el pulso iniciado hace meses contra la cúpula del partido en Málaga, que trata de allanar el camino de Margarita del Cid como cabeza de lista en 2019.

Los populares podrían plantear una solución de consenso consistente en que Fernández Montes continúe como presidente del PP local y Del Cid, portavoz del grupo municipal y secretaria general del partido en Torremolinos, lidere la lista electoral. Desde el entorno del exalcalde aseguran que únicamente aceptará esta posibilidad hasta que se celebre el congreso de donde saldrá la nueva ejecutiva local.

Por su parte, fuentes del PP aseguran que la reunión «será en positivo» y estará presidida por la secretaria general del partido, Patricia Navarro, con la intención de «buscar el consenso», un nuevo escenario que aseguran que el exalcalde «ha aceptado».

Fernández Montes se muestra convencido de que ganará las elecciones a la presidencia en el hipotético caso de que Del Cid también decidiera presentarse. Una vez reelegido presidente, sus planes pasan por elaborar la lista electoral al completo, incluyendo el puesto de salida, que tendría reservado a una persona de su círculo más íntimo. Con Del Cid fuera de cualquier ecuación planteada por el exalcalde, la dirección provincial del partido vuelve a la casilla de inicio. Bendodo y Navarro ya han asegurado públicamente que la candidatura de Del Cid es innegociable, pero Fernández Montes alega que la lista electoral debe ser elaborada por la ejecutiva local elegida por los afiliados en el congreso, una situación que ha ido retrasando la convocatoria de la asamblea, aún sin fecha.

El PP llegó a nombrar en septiembre una comisión organizadora de este congreso local, órgano presidido por el vicesecretario de Organización, Manuel Marmolejo, que mantiene que no habrá asamblea hasta que se restauren puentes entre lo que él mismo definió como «dos bandos».

Financiación de cuotas

El conflictoesconde las dudas surgidas en el partido en torno a la financiación de las cuotas de cientos de afiliados. Fuentes cercanas al grupo municipal aseguran que Fernández Montes lleva meses trabajando a diario en la renovación y el control de las afiliaciones con el objetivo de asegurarse el respaldo de la militancia en el congreso local. Los concejales defienden la necesidad de que Del Cid se haga con el control del partido para evitar las interferencias del exalcalde y han denunciado decenas de ataques personales en redes sociales por parte del entorno de quien fue su líder durante veinte años. La crisis interna resultó evidente cuando Ramón del Cid, durante lustros mano derecha de Fernández Montes, lo acusó de «boicotear» a los diez ediles «y querer seguir mandando».

Fernández Montes abandonó su acta de concejal en junio de 2015, incapaz de verse relegado a la oposición tras veinte años de férreo mandato. Aunque en el pleno de investidura, donde fue despedido entre abucheos en una de las sesiones más tensas de la provincia, anunció que abandonaba la política municipal, el exalcalde no parece dispuesto a renunciar a su cuota de poder en el PP. La cita de esta tarde servirá para medir sus opciones de ganar un pulso insólito que hasta ahora solo parece haber servido para debilitar al partido.

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