La familia del desaparecido de Torremolinos pide voluntarios para continuar la búsqueda

La familia del desaparecido de Torremolinos pide voluntarios para continuar la búsqueda

Este sábado realizarán una nueva batida por distintas rutas

SUR

La búsqueda de Antonio Ortega, el joven de 32 años que está en paradero desconocido desde el 22 de enero en Torremolinos, sigue activa. En esta ocasión la familia ha vuelto a pedir la colaboración de los vecinos para realizar este sábado, 24 de febrero, nuevas batidas con voluntarios.

En esta ocasión, la familia ha adelantado que se van a organizar rutas «intuitivas» siguiendo la percepción de que camino habría tomado Antonio según los indicios que tenemos hasta este momento.

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La salida tendrá lugar este sábado, a las 10 horas desde dos puntos. El primer lugar de encuentro se ha establecido en Torremolinos, en la calle Rocío Jurado, concretamente en el túnel que hay junto al Parque Canino Los Palacios. Desde allí se tomarán rutas en dirección Churriana y Alhaurín de la Torre.

El segundo lugar de reunión, también citados a las 10 horas, saldrá desde Alhaurín de la Torre, concretamente desde la Carretera de Coín, en la parada de autobús de la primera rotonda del pueblo. Desde aquí se tomarán rutas en sentido inverso hacia Torremolinos hasta encontrarse con el otro grupo en un punto indeterminado.

El objetivo de la búsqueda es encontrar la correa del perro, alguna pista o prenda que corrobore que ese recorrido lo haya podido realizar Antonio.

La única novedad hasta ahora de la búsqueda había sido la localización de su perro, que fue encontrado el pasado 4 de febrero. Aunque se montó un dispositivo en la zona donde apareció el can, el resultado fue negativo. La madre ya hizo hace unas semanas un llamamiento desesperado de ayuda.

Antonio Ortega no llevaba documentación ni teléfono en el momento de su desaparición, según su familia. Mide 180 centímetros, pesa unos 72 kilos y tiene el pelo corto y castaño. Vestía un pantalón negro de chándal, una sudadera blanca con una capucha roja y zapatillas azules. La última vez que se le vio fue en su casa en Torremolinos, en la calle Murillo Bracho, a unos metros de la avenida del Lido, que conduce a la playa del Bajondillo, y de la calle de la Cruz, que lleva hasta la N-340.

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