«No tengo experiencia, pero necesito una oportunidad»

Sonia, junto a Chica, la gobernanta del Hotel Ritual que la seleccionó tras una entrevista de trabajo. /A. G.
Sonia, junto a Chica, la gobernanta del Hotel Ritual que la seleccionó tras una entrevista de trabajo. / A. G.

Una transexual relata la dificultad de acceder a un empleo: «Hay mucha discriminación»

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Llegó a la entrevista de trabajo atenazada por los nervios. Llevaba más de un año en paro, enfrentándose a los prejuicios que complican el acceso de las transexuales a un empleo hasta convertirlo en una misión casi imposible. Tras cada intento, el mismo muro. Las miraditas, los comentarios en voz baja, los gestos entre la desaprobación y la condescendencia, una montaña de reacciones entre las que un guiño de empatía resulta lo más parecido a una tabla en pleno naufragio. Por eso Sonia decidió ser sincera cuando intuyó un atisbo de complicidad en Chica, la gobernanta del Hotel Ritual de Torremolinos: «No tengo experiencia limpiando, pero puedo aprender. Necesito una oportunidad». Y se la dieron.

Más información

La dirección del hotel ya había trasladado la directriz de favorecer la contratación de transexuales, un colectivo que sufre una doble discriminación cuando se trata de meter cabeza en el mercado laboral más allá del mundo de la noche. «Yo he tenido mucha suerte, porque mi familia me ha apoyado siempre, pero conozco a compañeras que están solas», explica Sonia. Al alud en forma de dudas y acoso escolar que a menudo acompaña los procesos de reasignación de género se suma el infierno laboral que sufren después, en la madurez: «Cuando todo parece superado empieza una nueva lucha». Tras la entrevista, Chica la tranquilizó, le pidió que hiciera el curso formativo que paga la empresa y la seleccionó en agosto, en plena temporada alta: «Y lo hace tan bien que la mantenemos en invierno».

Sonia es camarera de piso en el primer hotel español que ha firmado un convenio para garantizar la formación y contratación de transexuales, pero sabe que otras mujeres en su situación terminan viéndose relegadas a la prostitución. El director de Ritual, David Taboas, ha recibido más de cuarenta currículums desde que el jueves anunciara un acuerdo con la Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA) para favorecer la inserción laboral de este colectivo. «Están estigmatizadas, la gente no ve más allá de los estereotipos. Muchas acaban haciendo la calle, pero la situación se complica cuando se hacen mayores», detalla.

Sonia trabaja como camarera de piso.
Sonia trabaja como camarera de piso. / A. G.

«Claro que he notado discriminación», reconoce Sonia, que antes de su paso por el Hotel Ritual había trabajado en una hamburguesería: «Yo nunca he querido trabajar de noche, en bares o discotecas, pero entiendo que es muy difícil que encontremos otra cosa». Vive en Portada Alta, en Málaga capital, pero cada día tiene que trasladarse a Torremolinos ante la falta de un empleo más próximo. Un informe elaborado por la Universidad de Málaga en 2010 reveló que más del 70 por ciento de las personas transexuales carecen de oportunidades para conseguir un puesto de trabajo, una situación que se recrudece entre las menos jóvenes. El acuerdo alcanzado entre Ritual y la ATA, de carácter pionero, también contempla la promoción interna. «Queremos que ocupen puestos directivos, por eso ofrecemos la posibilidad de que se formen», afirma Taboas.

El Hotel Ritual abrió el año pasado bajo el paraguas de establecimiento ‘gay friendly’. Más del 90 por ciento de sus clientes en temporada alta pertenecen al colectivo LGTBI. Su acuerdo con la ATA ha acabado convirtiéndose en una intensa campaña de promoción. «No esperábamos esta repercusión, la verdad», reconocen. Taboas recuerda que numerosos empresarios de Torremolinos «estamos haciendo grandes esfuerzos para que el municipio vuelva a ser un destino integrador y dinámico», por eso se muestra «especialmente dolido» con las recientes declaraciones del exalcalde y presidente del PP local, Pedro Fernández Montes, que criticó «el turismo gay de baja estofa» y la promoción puesta en marcha por el Ayuntamiento, desde 2015 gobernado por el PSOE.

«Nuestra empresa ha invertido más de 22 millones de euros en la remodelación de este hotel. Ahora tenemos más de 70 empleados y antes había 30. Las habitaciones se han revalorizado, con precios que oscilan entre los 50 y los 300 euros por noche. De turismo de baja estofa, nada. Donde antes había una tienda de ultramarinos ahora hay dos y los comercios y bares cercanos nos han dicho que notan muchísimo el aumento de clientes, por eso nos parece indignante que el PP no haya desautorizado aún esas declaraciones», lamenta Taboas, miembro de la Asociación de Comerciantes Gays de Torremolinos (Acogat), que junto a otras organizaciones LGTBI de la localidad llevará el asunto al próximo pleno municipal para que la corporación, «esperamos que de forma unánime», rechace los últimos ataques recibidos por el colectivo.

Ley Integral

La presidenta de la ATA, Mar Cambrollé, critica «el apartheid» que sufren los transexuales en su intento por acceder al mercado laboral e incide en la necesidad de seguir poniendo en marcha iniciativas que fomenten la contratación «para dar visibilidad a este colectivo tan denostado». Desde la ATA también reclaman a la Junta de Andalucía que «deje de mirar para otro lado y de una vez por todas» ejecute la Ley Integral de Transexualidad aprobada por unanimidad en el Parlamento autonómico en 2014 y que contempla incentivos fiscales para promover que las compañías incluyan a transexuales en sus plantillas.

De momento, Sonia es la única transexual que trabaja en el Hotel Ritual. En los próximos meses se incorporarán más en virtud del convenio alcanzado con la ATA. «Ojalá algún día no sean necesarios estos acuerdos», desea. Será síntoma de que ese infierno laboral que ahora padecen habrá acabado; para entonces los transexuales serán simplemente hombres y mujeres con las mismas oportunidades que el resto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos