Dos exalcaldes se postulan para presidir el PP de Benalmádena

García Gálvez y Moya, en una imagen de archivo
García Gálvez y Moya, en una imagen de archivo / AG

Enrique Moya y Paloma García Gálvez comunican de forma interna su intención de liderar el partido, ahora bajo el control de una gestora

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La brecha que desde hace meses arrastra el PP de Benalmádena, aún sin presidente, continúa abierta. La falta de unión del grupo municipal, formado por nueve concejales, provocó que la cúpula provincial del partido interviniese en junio constituyendo una gestora encargada de organizar el congreso del que saldrá la nueva ejecutiva local. Dos exalcaldes, Enrique Moya y Paloma García Gálvez, han comunicado de forma interna a compañeros y afiliados su intención de presentarse a la presidencia del partido, un escenario que vuelve a poner de manifiesto las diferencias existentes entre los proyectos de ambos regidores.

La resistencia del PP a aceptar más de una candidatura en sus asambleas locales para evitar proyectar una imagen de crisis interna y el descontento de parte de su afiliación en Benalmádena, que considera que la gestora era una medida innecesaria y ha debilitado la posición del partido respecto al resto de grupos municipales, terminan de complicar la situación. A diferencia de otras localidades, donde los populares celebraron sus congresos hace meses y preparan ya la carrera hacia las elecciones de 2019, en Benalmádena aún no hay fecha para elegir al líder del partido, cargo al que de momento solo Moya y García Gálvez han anunciado su intención de optar.

Ambos exalcaldes confirmaron ayer a este periódico su objetivo de postularse a la presidencia local, aunque el propósito inicial del partido era buscar un nuevo candidato de consenso. Moya fue regidor desde 2009, tras una moción de censura que desalojó de la Alcaldía al socialista Javier Carnero, hasta 2011. Cuenta a su favor con el respaldo de la cúpula provincial del PP, que lo eligió como presidente de la gestora al considerarlo «una figura querida y respetada por todas las partes», pero su candidatura colisiona con la pretensión del partido de regenerar sus estructuras locales.

García Gálvez, obligada a dimitir como presidenta al constituirse la gestora, fue alcaldesa desde 2012, también tras una moción de censura a Carnero, hasta 2015, cuando ganó las elecciones pero no obtuvo la mayoría absoluta necesaria para evitar un pacto entre el resto de fuerzas de la corporación salvo Vecinos por Benalmádena. Aunque tiene el apoyo de parte de la militancia, en su contra juega la falta de cohesión del grupo municipal durante la última etapa de su mandato. La reunión que hoy mantendrá la gestora con la secretaria general del PP en Málaga, Patricia Navarro, podría dilucidar el futuro del partido en la localidad, uno de los grandes objetivos de los populares en 2019.

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