División en Ciudadanos por la «tibieza» con el PP de Mijas a nivel provincial

Ángel Nozal. /
Ángel Nozal.
Crónica política

El alcalde mijeño lleva un año pidiendo la dimisión de la edil y diputada Lourdes Burgos, mientras que el grupo de C’s en Diputación se ha negado hacerlo mismo esta semana

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El resultado de las elecciones municipales de 2015 dejó dos alcaldías de grandes municipios para Ciudadanos en España: Valdemoro y Mijas. Sin embargo, y ya con el ecuador de la legislatura sobrepasado, el municipio de la Costa del Sol es el principal bastión ‘naranja’ en todo el territorio nacional. Esta realidad, sin embargo, parece que ha sido «olvidada» por algunos cargos del partido a nivel provincial. Eso es lo que opina la otra parte –no solo en Mijas–, que observa con «enfado» la manera de actuar en relación al PP de Mijas, principal partido de la oposición, por parte del grupo de C’s en la Diputación de Málaga.

Esta división interna surgió después de que SUR hiciera públicas las grabaciones del ‘caso Mijas’, en las que presuntamente el presidente del PP local, Ángel Nozal, y otro edil de la formación ofrecían un trabajo al concejal de CSSP a cambio de firmar una moción de censura. En esa reunión, Nozal incluso llegaba a utilizar frases como «buscar la bala de platino» para el alcalde, Juan Carlos Maldonado, un hecho que irritó especialmente a la militancia y a los cargos locales.

Precisamente, el día en el que se dieron a conocer estas grabaciones, el líder nacional de Ciudadanos, Albert Rivera, tenía un mitin en la localidad mijeña. Allí, en el auditorio de Las Lagunas, Rivera sacó una foto de la portada de este periódico denunciando los hechos ocurridos y dando a entender que la llegada de su partido a puestos ejecutivos terminaría por eliminar ese tipo de comportamientos.

A raíz de aquello, desde Mijas pero también de otras partes de la provincia se esperaba que el grupo de C’s en la Diputación amenazara con romper el pacto con el PP si su presidente, Elías Bendodo, no obligaba a Nozal a entregar su acta. «Al menos que le quiten de vicepresidente de la Mancomunidad», señalaron entonces algunas voces. No ocurrió ni una cosa ni la otra, lo que sembró la primera de las divisiones en el seno de la formación.

Desde entonces, fuentes del partido hablan de «dos almas», dos corrientes diferentes en su forma de ver las relaciones con el PP. El siguiente hito fue la moción de censura de Rincón de la Victoria, que varias fuentes no dudaron en criticar de manera velada. «No entiendo qué ganamos allí. Mientras a nosotros nos intentan quitar nuestra alcaldía de más valor con juego sucio, nosotros le damos otra a ellos», afirmaron estas fuentes.

Pese a ello, el caso de la moción fallida en Nerja ha terminado por catapultar esta convivencia. El líder de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, aseguró el pasado 4 de octubre en el marco de una rueda de prensa en Sevilla que la posible moción de censura en Nerja estaba «vinculada» a que el Partido Popular pidiera al presidente de su formación en Mijas, Ángel Nozal, que entregara su acta como edil en el municipio. Según las palabras del propio Marín, esta cuestión ya se la habría trasladado a su homólogo del PP, Juanma Moreno, sin haber obtenido una respuesta por su parte. «Nosotros hemos tenido un posicionamiento bastante crítico en Nerja con el gobierno municipal», sostuvo, si bien alertó: «También hemos hablado de la vinculación de Nerja a otras decisiones en la provincia de Málaga, como la situación del señor Nozal con la imputación, y si el PP piensa pedirle su acta». Además, Marín explicó que esa había sido exactamente la conversación con Juanma Moreno. «Ya digo, duró 30 segundos en cuanto pronuncié a Ángel Nozal», relató.

Finalmente, el propio Marín fue el que desvinculó estas dos cuestiones unas semanas más tarde, aunque la moción, de momento, no ha salido. Esta ‘revisión’ de Marín sentó muy mal a algunos sectores, que consideraron que «una vez más», se había claudicado ante Bendodo.

El caso de Lourdes Burgos

El último episodio ha ocurrido esta semana, cuando el PSOE pidió en el pleno de la Diputación que la diputada y edil en Mijas, Lourdes Burgos (PP), dimitiera por haberle concedido «a dedo» más de 13.000 euros en almuerzos del programa ‘Conoce tu provincia» al restaurante del edil dimitido por el ‘caso Mijas’, Santiago Martín. La moción no salió adelante precisamente por la abstención de C’s. La defensa de esta postura, realizada por la diputada Teresa Pardo, ha terminado por «indignar» a un importante sector del partido en Mijas y fuera de la ciudad, que dicen no entender la «tibieza» y la «pleitesía» de la diputada cartameña con el presidente de la Diputación. «Lo próximo será que pida que hagamos un pacto con Nozal en Mijas; «debería militar en el PP, que es el partido para el que realmente trabaja», son algunas de las frases que se han podido escuchar esta semana.

Preguntado por esta cuestión, el alcalde mijeño deja clara su postura de manera pública:«Ya pedí hace más de un año la dimisión de Lourdes Burgos cuando conocimos las auditorías y aparecieron presuntas irregularidades. La gestión sobre el karting del Hipódromo, entre otras tantas, dejan mucho que desear sobre su manera de hacer las cosas. Deseo que este tipo de prácticas desaparezcan de la vida pública por el bien de todos los vecinos y que personas como ella tengan la dignidad política suficiente como para dar un paso al lado».

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