Detienen al presunto agresor sexual que amenazaba a sus víctimas con un destornillador

La Policía Nacional arrestó ayer a un hombre de 31 años como sospechoso de haber asaltado a cuatro chicas en Fuengirola en el último mes y medio

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

La Policía Nacional ha arrestado a un joven como sospechoso de cuatro agresiones sexuales cometidas en el último mes y medio en Fuengirola. Los investigadores lo buscaban desde el convencimiento de que se trataba de un delincuente serial que podía volver a actuar en cualquier momento, ya que, tal y como avanzó SUR el sábado, solía emplear el mismo modus operandi: amenazaba a sus víctimas con un destornillador.

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El detenido es un hombre de 31 años y de nacionalidad española, según informó ayer la Comisaría Provincial. Se desplazaba en una furgoneta de color blanco, a tenor del relato de las víctimas, que lo habían descrito como un individuo moreno, de pelo corto y de complexión atlética, con una estatura de entre 1,70 y 1,75, y con un tatuaje en uno de sus brazos hecho con tinta azul.

El primero de los casos que se le atribuyen sucedió el 31 de mayo en la avenida Ramón y Cajal de Fuengirola. La víctima, una joven española, fue abordada por un individuo que la siguió hasta el portal y que se introdujo detrás de ella en el ascensor. El agresor, según las fuentes consultadas, empuñó un destornillador para intimidarla. Una vez dentro del elevador, y tras amenazar con matarla, el sujeto le ordenó que se bajara los pantalones. Sin embargo, no le dio tiempo a consumar el ataque sexual, ya que, al parecer, escuchó ruido y debió de pensar que iba a ser sorprendido por unos vecinos, por lo que emprendió la huida.

Los investigadores estaban convencidos de que se trataba de un delincuente serial

El perfil de la víctima se repitió en los tres asaltos siguientes. Uno de ellos tuvo lugar el pasado día 2 en la calle Coronel Ripollet, de nuevo en Fuengirola. La chica, también española, volvía a casa tras salir de marcha con unas amigas. Caminaba sola por la calle cuando fue abordada por un individuo que se bajó los pantalones y trató de que la joven le hiciera tocamientos mientras se frotaba contra su falda. A unos metros de distancia venía una de sus amigas, que se había quedado rezagada de camino a casa, y que al ver la situación comenzó a gritar. El individuo, al saberse descubierto, interrumpió el ataque, pero no abandonó el lugar a la carrera ni huyó de forma atropellada. Al parecer, se marchó con total parsimonia, cruzó la calle y se subió a una furgoneta de color blanco que tenía allí aparcada.

El último ataque se produjo la madrugada del día 6. La víctima, en aquella ocasión, fue una joven veinteañera de origen británico que regresaba a su domicilio tras salir del trabajo. Según fuentes cercanas al caso, el sujeto la sorprendió cuando la chica acababa de subirse en su coche, que estaba estacionado en las inmediaciones de la calle Maestra Ángeles Azpiazu, de nuevo en el centro de Fuengirola. Él se montó en el asiento de atrás, le sacó un destornillador y la amenazó con matarla. De hecho, llegó a decirle que no sería la primera vez que acababa la vida de alguien. La joven se quedó completamente bloqueada, en estado de ‘shock’. El hombre la obligó a realizar actos de naturaleza sexual y, tras ello, se marchó. Ella también vio cómo se subía en una furgoneta blanca.

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