Cuando el cuartel de la Guardia Civil de Torremolinos fue blanco de ETA

Cuando el cuartel de la Guardia Civil de Torremolinos fue blanco de ETA
Ocurrió hace ahora 27 años

La explosión provocó importantes daños materiales en la fachada del cuartel

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Cuatro personas, tres mujeres y una niña, resultaron heridas leves al hacer explosión un coche bomba con 40 kilos de amonal colocado por ETA junto a la Casa Cuartel de la Guardia Civil en Torremolinos, ubicado en la zona del Calvario, el 16 de abril de 1991, hace ahora 27 años. La explosión se produjo pasadas las diez y media de la noche y provocó importantes daños materiales en la fachada del cuartel, así como en las viviendas colindantes, que debieron ser desalojadas por sus inquilinos, además de en una iglesia próxima. Dos mujeres, esposas de agentes de la Guardia Civil, fueron trasladadas con heridas leves al Hospital Clínico Universitario.

Otras dos personas, entre ellas una niña, hija de un guardia civil, también necesitaron ser atendidas por la heridas sufridas. La explosión se produjo en la fachada posterior del cuartel de la Guardia Civil. El artefacto estaba colocado en un automóvil que quedó destrozado por completo a causa de la explosión. El atentado pudo provocar una auténtica masacre, ya que unos minutos antes varias decenas de alumnos habían abandonado la Casa de la Cultura de Torremolinos, ubicada a la espalda del cuartel de la Guardia Civil.

El atentado se produjo apenas dos meses después de que otro coche bomba con otros 40 kilos de amonal estallara el 15 de febrero de ese mismo año frente a la antigua Prisión Provincial de Málaga, acción que constituyó el primer atentado que realizaba ETA en Andalucía con un coche bomba, y que se saldó con siete heridos leves y cuantiosos daños materiales. En el atentado de Torremolinos, el coche bomba quedó reducido a un amasijo de hierros, de los cuales gran parte se incrustaron en las fachadas de los edificios colindantes por efecto de la explosión.

La onda expansiva afectó igualmente a los núcleos de viviendas situados en un radio de doscientos metros, en los que ventanas y puertas estallaron al unísono de la explosión. La explosión dejó un cráter de un metro y medio de diámetro por unos cuarenta centímetros de profundidad. La explosión, que provocó el pánico de los vecinos de la zona, se vio parcialmente amortiguada por uno de los muros de la parroquia de Cristo Resucitado, edificación que sufrió los mayores daños. El muro, de unos treinta centímetros de espesor, evitó que la onda expansiva alcanzara de lleno las instalaciones de la Benemérita.

Posteriormente la policía determinó que los autores del atentado fueron los históricos miembros de ETA José Luis Urrusolo Sistiaga y Jesús Narváez Goñi. La Audiencia Nacional condenó a este último en 2015 a 104 años y 4 meses de cárcel como autor del atentado. La principal prueba en la que se basó el tribunal para condenarle fue la adquisición en Málaga del vehículo de segunda mano usado como coche bomba, venta que se produjo por medio de un anuncio publicado en SUR días antes del atentado. Urrusolo Sistiaga, quien fuera jefe del sanguinario comando Madrid, ingresó en prisión en 1997 con una condena de 449 años, pero años después salió en libertad al arrepentirse de sus crímenes y acogerse al denominado proceso de paz vasco en la denominada 'Vía Nanclares', basada en la renuncia a la vía armada, el reconocimiento del daño causado y la aceptación de las vías legales. Tras condenar la violencia, llegó a entrevistarse con el industrial Emilio Revilla, a quien secuestró cuando pertenecía a la banda armada, que acabó expulsándolo de sus filas.

Para perpetrar la acción, los miembros del comando le sustituyeron las placas de matrícula del vehículo por una doblada a un coche italiano y le colocaron una carga explosiva de 40 kilos de amonal. Posteriormente, dejaron aparcado el coche bomba en la intersección de la calle Periodista Antonio Sáenz con Río Trueba, que da a dos fachadas del casa cuartel de Torremolinos. El valor de los daños materiales ocasionados a consecuencia de la explosión del coche bomba se elevó a unos treinta millones de pesetas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos