Sean Corte Real: «Nos gustaría que los hoteles de la Costa no cerraran en temporada baja»

Sean Corte Real fue jugador profesional de golf. /Iván Gelibter
Sean Corte Real fue jugador profesional de golf. / Iván Gelibter

La Cala Resort se enfrenta al reto del negocio inmobiliario con el nombramiento de una nueva dirección

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

La Cala Resort anunció hace una semana el nombramiento de un máximo responsable al frente del complejo de ocio y golf. Sean Corte Real, exjugador profesional de golf, se ha convertido en su nuevo director con el objetivo de dotar de mayor dimensión internacional a La Cala Resort y para gestionar una nueva fase de la unión con la empresa británica Taylor Wimpey. Ambas compañías anunciaron hace unas semanas que dicha colaboración supondrá cerca de 200 millones de euros en diversas promociones urbanísticas.

¿Por qué le han elegido a usted para gestionar este proyecto que ya tiene unos 30 años?

–Bueno, dirigir este tipo de hoteles es lo que llevo haciendo toda mi vida. He tenido la suerte de trabajar en un montón de países: Estados Unidos, Portugal, Brasil, España… esto es de lo que siempre he vivido, de dirigir complejos turísticos.

-¿Tiene que ver su contratación con la apuesta urbanística que se hace con Taylor Wimpey?

-En gran medida sí. Lo que cambia es el tipo de cliente que está entrando en La Cala; pero nada más, la actividad es la misma. La persona que está comprando aquí en La Cala viene de otro tipo de mercado. Está buscando otro tipo de servicio, y nosotros tenemos que adaptarnos a esa necesidad.

¿El cliente más habitual viene para quedarse o compran las viviendas como inversión?

–Mire, el cliente que compra la vivienda en La Cala Resort viene tanto de vacaciones como para vivir definitivamente en la Costa del Sol. Efectivamente hay clientes que quieren vivir aquí, y son bastantes; pero muchos de ellos buscan una segunda vivienda para venir durante las vacaciones. Pero bueno, también hay gente que compra la vivienda como inversión para el futuro. El cliente que compraba hace unos años aquí pertenecía en exclusiva al golf y eran más ingleses que otra cosa. Ahora es cierto que sigue habiendo un perfil importante de ingleses, pero se han ampliado las nacionalidades. Hay mucho centroeuropeo, que vienen o bien para jubilarse, o bien para pasar temporadas grandes. Eso sí, el comprador de ahora es más exigente, tiene un nivel adquisitivo superior y lo que buscan es tranquilidad. Además de jugar al golf quieren buenos servicios, buena gastronomía, un buen spa. Y por supuesto tener cerca la Costa del Sol y la playa. Por eso nosotros nos hemos vuelto también más exigentes. De todas maneras, lo importante es la experiencia con la que se van de aquí. Da igual que sea un jugador de golf, que un cliente del hotel, o que venga solo para comer.

Dice que hay más visitantes de otros países. ¿Cambian mucho las necesidades según su nacionalidad?

–Cambia bastante. No es lo mismo un cliente británico que uno escandinavo. Tenemos ese asunto bien estudiado para saber que van a venir varios tipos de clientes. Por ejemplo, el cliente belga quiere la comida algo más refinada. El nórdico lo que quiere es jugar un montón al golf; busca estar en el sol todo el día. Para el cliente alemán, el precio es determinante.

Usted ha trabajado en varios países. ¿Qué tiene la Costa del Sol de especial para poder competir con otros destinos?

–Para empezar, tiene el mar y las playas; la gastronomía, que es espectacular, así como el entorno. Y también tiene muy buenos campos de golf. Hay que reconocer que la Costa del Sol lo tiene absolutamente todo. Siempre me ha dado la sensación de que es como una ciudad muy grande y alargada. Y bueno, es que desde Mijas en muy poco tiempo estamos en Granada para hacer esquí, en Sevilla, en Córdoba, a dos horas y media en tren de Madrid. Eso no lo pueden decir muchos destinos, y se lo digo yo que he vivido en muchos puntos del mundo. Aquí lo que siento es que todo está cerca y no falta absolutamente nada.

El 'Brexit' no afecta

Le tengo que hacer una pregunta que llevamos repitiendo casi dos años. Con tantos clientes británicos, ¿no les preocupa el 'Brexit'?

–En nuestro mercado de venta de viviendas el cliente británico ya no es el principal. Al final la preocupación es por todo lo que vaya a pasar en la política internacional cada día. Pero no podemos parar, tenemos que continuar. Aún así con el 'Brexit' hemos visto que el punto más alto de preocupación fue el día siguiente de la votación. A partir de ahí ha ido a mejor. Los británicos van a seguir viniendo a la Costa del Sol, eso no va a cambiar.

¿Cree que sería interesante que se siguieran construyendo más campos de golf en la Costa del Sol para afianzar el destino?

–Es una buena pregunta. Cuanto más campos de golf haya, más se potencia el destino y se hace fuerte. Pero también es verdad que aquí en la Costa del Sol tenemos más de 100 campos de golf, entonces no sé hasta qué punto sigue habiendo más mercado o más necesidad de campos. Nuestra competencia ahora mismo es Portugal, Egipto, Marruecos... No le sé decir si la respuesta es sí; igual hemos llegado a un punto en el que no son necesarios más campos. Ahora bien, no estaría mal que los hoteles abrieran todo el año y que no cerraran en temporada de golf. Hay hoteles que no se arriesgan en febrero o en marzo a abrir sus puertas, y eso hace que el destino, al haber menos hoteles, se ponga más caro. En esos meses hay demanda de golf, por lo que no pedimos que se abran más campos, pero sí nos gustaría que los hoteles no cerraran en temporada baja. Aquí se ha dado el caso de no poder acoger a un grupo grande de golfistas porque no había hoteles suficientes abiertos en la zona.

¿Cómo se le convence al dueño de un hotel para que no cierre en temporada baja?

–Hay que estudiarlo bien, pero creo que hay negocio todo el año en la Costa del Sol.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos