Los comerciantes de Mercacentro denuncian el «abandono» del edificio

Más del 65% de los puestos del mercado están cerrados, y el edificio necesita reformas./I. Gelibter
Más del 65% de los puestos del mercado están cerrados, y el edificio necesita reformas. / I. Gelibter

Sostienen que el Ayuntamiento quiere echarles y para ello están «dejando morir» los locales al no reformar el mercado

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El mercado de abastos de Fuengirola, Mercacentro, cuenta con 99 locales, de los cuales están ocupados apenas unos 30. No en vano, en este último mes han sido tres los negocios que han cerrado sus puertas para siempre. A pesar de estar en pleno centro de la localidad, los locales no funcionan, un hecho que los comerciantes que quedan allí achacan directamente a la actitud del Ayuntamiento, que a su juicio tiene el edificio «abandonado» con el objetivo de que abandonen sus puestos para poder realizar nuevos proyectos.

José Manuel Escalona es uno de estos comerciantes afectados. A su juicio, todo lo que está ocurriendo es fruto de una «labor nefasta» y de varios «engaños» que vienen desde la época de Esperanza Oña. «Nos dijeron entonces que una empresa privada nos iba a pagar la renovación tras hacerse cargo del edificio, aunque finalmente aquella promesa se quedó en nada», explica. «Hay días que vendo 10 euros y eso que tengo una persona contratada. Es un atropello por parte de la administración pública, porque cada vez hay condiciones más duras, y el Ayuntamiento nos aboca a la eliminación de los puestos de trabajo, sostiene. «Nos han dicho que no pueden gastar nada en Mercacentro porque la ciudadanía no quiere. Creo que van a degüello contra nosotros, y que nos quieren dejar morir para luego montar otra cosa allí», afirma.

A su juicio, el edificio está en un estado lamentable y necesita de una reforma urgente, aunque éste no es el único problema: «Más que un abandono a nivel de infraestructuras, es de descrédito. No están dejando alquilar locales a la gente que pregunta por ellos, y al mismo tiempo, a los dos meses que está cerrado un puesto lo rescatan. Lo que más nos duele es que esto va a ser para mí eternamente, cuando ellos solo están en el gobierno cuatro años», asegura este comerciante. «Es una decisión lamentable y fúnebre», sentencia.

En esos mismos términos se expresa otro de los dueños de uno de estos puestos, en este caso una pescadería. Antonio Peinado relata que tenían una concesión de 40 años, y que de momento quedan 9. «Como pagamos todo en los primeros 10 años, ahora no están ganado dinero, y eso es todo lo que pasa. Cuando nos reciben no hacen más que mentirnos, y mientras tanto nosotros no hacemos más que gastar dinero en arreglar el edificio o pintarlo», asegura. «No se entiende que haya una condena de este tipo a empresarios y comerciantes locales, porque el fin de todo esto es perder puestos de trabajo», añade.

Tal como relatan ambos, la opción de que una empresa privada arregle el edificio y les cobrara a ellos, no les gusta, pero explican que ni aún ha sido posible. «¿Por qué no hacen como en otras ciudades como Málaga, donde el Ayuntamiento ha puesto en valor los mercados?», se preguntan.

Concurso público

Por su parte, desde el Ayuntamiento se limitan a señalar que el edificio no presenta problemas que impidan el desarrollo de la actividad comercial. «No se ha acometido ningún proyecto de mejora o remodelación interior porque los comerciantes quieren cambiar la configuración y pasar todos a planta baja. Eso solo es posible cambiando las condiciones de la concesión: disminución de metros y condiciones económicas», aseguraron a SUR en un comunicado.

Así, sostienen que hasta ahora no se ha producido la aceptación de estos extremos por ellos a título individual de cada concesionario, y que solo tienen una propuesta que han de modificar de una empresa que podría estar interesada pero que en cualquier caso habría que tramitar un concurso público, aunque no aclaran por qué el mercado mengua mes a mes.

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