Bomberos de Benalmádena alertan sobre la falta «acusada» de personal

Bomberos de Benalmádena alertan sobre la falta «acusada» de personal

La plantilla cuenta con 23 personas, 44 menos que la media europea y lejos de servicios cercanos como Torremolinos, con 58 trabajadores

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La ausencia de operadores de sala que atiendan las llamadas de emergencia ha vuelto a poner de manifiesto el histórico problema de falta de personal que arrastra el Cuerpo de Bomberos de Benalmádena. La plantilla cuenta únicamente con 23 personas para casi una treintena de kilómetros cuadrados, tres núcleos urbanos y una población censada superior a los 67.000 habitantes que se dispara en los meses de verano. La media europea está situada en un bombero por cada mil habitantes, por lo que el servicio en Benalmádena necesitaría 44 contrataciones para alcanzar ese ratio. Torremolinos, con un número similar de habitantes y siete kilómetros cuadrados menos, dispone de 58 bomberos. La Jefatura ha denunciado el asunto en varias ocasiones ante el Ayuntamiento, la última de ellas hace dos semanas.

El jefe de Bomberos, David Bañasco, reconoce que «no es la forma más idónea» de trabajar y exige a las administraciones públicas que «cubran las carencias» que padece el servicio. La falta de personal provoca que, durante los operativos más importantes, Benalmádena se vea obligada a solicitar la colaboración de municipios cercanos. El Cuerpo suma doce años sin nuevas plazas y ni siquiera ha cubierto las dos vacantes por fallecimiento del año pasado. Aunque está previsto que este ejercicio salgan cinco plazas en propiedad correspondientes a estas dos vacantes y a otras acumuladas de años anteriores, desde el Ayuntamiento alegan que la ley de racionalización de la administración local impide cubrir todas las plazas y admiten que el servicio es «a todas luces insuficiente».

A la falta de bomberos hay que añadir la ausencia de operadores de la sala de Emergencias, una polémica por la que Comisiones Obreras organizó ayer una rueda de prensa. El sindicato acusa al Ayuntamiento, presidido por el PSOE, de despedir a once operadores en noviembre del año pasado. Esto se ha traducido, según Comisiones, en que sean los bomberos quienes atiendan el teléfono, algo por lo que el Consistorio está pagando unos 18.000 euros mensuales en concepto de horas extraordinarias. El sindicato denuncia que la situación «no respeta el descanso necesario de los bomberos, atenta contra sus derechos y su salud y pone en riesgo el desempeño de sus funciones».

Urgencias

La secretaria general de servicios a la ciudadanía del sindicato en Málaga, Carolina Ortiz, acusa al Consistorio de «poner en peligro el servicio de urgencias de Benalmádena» y recuerda que los once operadores «habían superado un duro proceso de selección específico para su función y suponían una garantía en la prestación del servicio y la coordinación con el 112». El secretario general de la sección sindical en el Ayuntamiento, Daniel Palomo, explica que la figura de los operadores de sala fue creada por el anterior Gobierno local en 2014 «para atender las salas de emergencias, con ocho operadores para coordinar el servicio de Bomberos y tres para la Policía Local, porque hasta entonces eran los propios bomberos quienes atendían llamadas de emergencias al mismo tiempo que prestaban el servicio». Estos operadores, asegura, «garantizaban la atención permanente del servicio de urgencias de ambos Cuerpos y la coordinación con el 112, prestando un servicio profesionalizado y eficiente que ya no existe».

Desde el Ayuntamiento sostienen que no se trata de despidos, sino de funcionarios internos sujetos a planes temporales a quienes la ley impide contratar durante más de tres años y explican que sus plazas se integrarán en estructura para sacarlas a concurso público de méritos. El asunto, según el alcalde, Víctor Navas, se debatirá en un pleno extraordinario todavía por convocar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos