Benalmádena logra frenar de forma cautelar las obras para un punto limpio

Concentración para solicitar la paralización / AG

La Junta accede a la petición del Ayuntamiento después de que cientos de vecinos se opusieran a la instalación de este centro en una zona residencial

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La Junta de Andalucía paralizó ayer de forma cautelar las obras del primer punto limpio de Benalmádena tras la solicitud realizada por el Ayuntamiento a raíz de las protestas vecinales por la cercanía de tres urbanizaciones donde viven más de cinco mil personas. El alcalde, Víctor Navas, comunicó ayer por la tarde esta medida provisional a los representantes de varias comunidades. El regidor corrige así su posición inicial después de aprobar mediante decreto la cesión de terrenos en Finca Doña María, entre el Hospital Xanit y la playa de Torrequebrada, con el objetivo de que el Gobierno autonómico construyese un punto limpio. Con el inicio de las obras, presupuestadas en más de 319.000 euros, llegaron las primeras quejas ciudadanas, que se han ido multiplicando en los últimos días.

Aunque Navas y su equipo consideraron en un primer momento que la zona elegida era la mejor opción posible para instalar este punto limpio, las movilizaciones de cientos de vecinos, que iniciaron una recogida de firmas y organizaron varias concentraciones, han cambiado los planes del Gobierno municipal. El 14 de julio, cuatro días después de las primeras protestas, el regidor anunció que el Ayuntamiento solicitaría a la Junta que pusiera freno a las obras para evaluar otras alternativas. «No vamos a gobernar de espaldas a la ciudadanía», afirmó Navas. Desde el Consistorio, sin embargo, reconocen que los trámites serán «complicados» y podrían acarrear un coste aún por determinar a las arcas locales.

Los residentes justifican su rechazo a la construcción del punto limpio en esta zona por la cercanía de viviendas, la devaluación del terreno, el aumento del riesgo de incendio debido a la acumulación de material inflamable y su posible impacto acústico y en el tráfico. Aunque ya se ha dado el primer paso para trasladar la instalación a una zona no residencial, como solicitan los vecinos, Navas advierte de que el proceso «entraña una gran dificultad», aunque reafirma su compromiso de «poner toda la voluntad y el esfuerzo en atender las demandas» ciudadanas. El elevado porcentaje de zonas urbanizadas en Benalmádena, incluido el polígono de Arroyo de la Miel, complicará la búsqueda de una zona no residencial.

Los residentes alegaban una devaluación del terreno y un mayor riesgo de incendios

Hasta los puntos limpios se trasladan a diario escombros, electrodomésticos, desbrozos de podas y talas, vidrio, papel, cartón, metales, envases, aceites o maderas. En teoría no funcionan como vertederos y contemplan varias restricciones, como la prohibición de arrojar residuos orgánicos o industriales, pero la dejadez ha provocado que algunas instalaciones de la provincia acaben convertidos en centros receptores de todo tipo de basura.

Sin iluminación

Los vecinos recuerdan que varios tramos de la avenida de Cibeles, donde habían comenzado las obras del punto limpio de Benalmádena, carecen de acerado e iluminación y están repletos de irregularidades en la carretera. Desde el Ayuntamiento se comprometen a remodelar la zona.

El alcalde estudiará ahora junto a los técnicos municipales y autonómicos las consecuencias que tendría la paralización total de las obras y el traslado del punto limpio a otra zona, un procedimiento administrativo que será largo y complejo. Los vecinos han recibido el anuncio de la paralización cautelar de las obras entre la satisfacción y el escepticismo y han tendido su mano a la coalición de Gobierno para colaborar «en todo lo que sea posible» con el objetivo de que la medida sea definitiva y se busque una nueva ubicación.

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