La Audiencia Provincial ratifica los casi cuatro años de cárcel para la presidenta de Parque Animal

Carmen Marín, a su salida del juicio penal celebrado en noviembre. :: a. g./
Carmen Marín, a su salida del juicio penal celebrado en noviembre. :: a. g.

La Sala considera probado que Carmen Marín realizó sacrificios masivos de perros y gatos «viendo cómo se retorcían, daban alaridos y se asfixiaban»

ALBERTO GÓMEZ

La Audiencia Provincial de Málaga ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Penal número 14 contra Carmen Marín, condenada a tres años y nueve meses de prisión por delitos de falsedad documental y maltrato animal continuado. La Sala considera probado que la presidenta de la falsa protectora de animales de Torremolinos «impartía las instrucciones y ejecutaba materialmente los hechos» para llevar a cabo sacrificios «masivos e injustificados» de perros y gatos. Se confirma así una sentencia histórica en un caso de maltrato animal en España. Marín, detenida en 2010 por el Seprona, realizaba sacrificios «sin control veterinario alguno», a través de la inyección de producto eutanásico «sin sedación previa, por vías inadecuadas» (intramuscular en vez de intravenosa) y en dosis más bajas de las recomendadas, algo que provocaba «una dolorosa y prolongada» agonía a los animales.

La Audiencia acusa a Marín y a su ayudante, Felipe Barco, condenado a un año de prisión por maltrato animal, de ser conscientes de la agonía que sufrían perros y gatos «al ver cómo se retorcían, dando alaridos, orinándose, al tiempo que se asfixiaban lentamente, contrayéndose sus músculos». La mayor parte de la pena de cárcel ratificada a Marín, dos años y nueve meses, corresponde al delito de falsedad documental al considerar que los listados de incineraciones enviados al Ayuntamiento de Torremolinos, que pagaba por estos servicios, fueron «manipulados» para incluir la participación de veterinarios «que nunca habían intervenido» en los sacrificios. Según la sentencia, estas «auténticas sesiones de exterminio», como las definió el Ministerio Fiscal, «no atendían a ningún criterio por la edad o estado de salud de los animales o porque hubiesen transcurrido más de diez días desde que fueran albergados», sino que tenían una finalidad «lucrativa, pues de esta manera las instalaciones de la asociación quedaban siempre libres para poder albergar y recibir nuevos animales, cobrando por ello».

Marín, condenada también a pagar una multa de casi 20.000 euros, deberá indemnizar a los socios de su falsa protectora, inscrita bajo el nombre de Parque Animal, y a uno de los veterinarios a los que despidió. La Audiencia Provincial ratifica la pena máxima permitida por la ley española por un delito de maltrato animal (un año de prisión). Este punto fue el más impactante de la sentencia dictada en enero por el Juzgado de lo Penal número 14, que expuso que «sería deseable» la modificación del Código Penal para incorporar la posibilidad de elevar la pena «en uno o dos grados» cuando los hechos revistieran extrema gravedad.

Contundencia

La contundencia mostrada por ambas sentencias obedece «al sufrimiento» al que eran sometidos los animales antes de morir, al masivo número de sacrificios «y a la defraudada confianza de todos los socios y particulares que entregaron perros y gatos creyendo que se les buscaría un hogar». Tanto el presidente de la protectora El Refugio, Nacho Paunero, como la presidenta de la Asociación de Afectados de Parque Animal, Ana Fernández, mostraron ayer su satisfacción por la ratificación y exigen la entrada en prisión de Marín.

De forma paralela a este caso, existe otro procedimiento abierto en el Juzgado de Instrucción número 5 de Torremolinos por presuntos delitos de estafa, apropiación indebida y blanqueo de capitales por parte de Marín y una de sus hijas por utilizar Parque Animal para pagar gastos personales.

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