El alcalde impide que el pleno decida el uso del edificio municipal de la plaza Picasso

El pleno se celebró sin la presencia de los concejales del PP, que impugnaron la convocatoria. :: a. g./
El pleno se celebró sin la presencia de los concejales del PP, que impugnaron la convocatoria. :: a. g.

El PSOE cifra en 7,2 millones el coste del inmueble, concebido como museo, y bloquea la votación sobre su futura función

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El uso del edificio municipal de la plaza Picasso, en Torremolinos, continúa en el aire. El Ayuntamiento celebró ayer un pleno extraordinario a petición del PP, que no acudió como medida de protesta por la retirada del punto que trataba de evitar la cesión del inmueble a la Junta de Andalucía, que prevé trasladar allí los juzgados. El alcalde, José Ortiz (PSOE), reconvirtió este punto de la moción en un ruego no vinculante, sin opción a votación, alegando que los informes jurídicos avalan que se trata de una competencia del Gobierno municipal, no del pleno. Como respuesta, los populares permanecieron en su sede durante toda la sesión. «Estamos dando una imagen penosa», criticó Ortiz al inicio del pleno. Los populares dejaron vacía su bancada y anunciaron minutos después que impugnarían la convocatoria para anular la sesión.

El concejal de Ciudadanos Antonio Linde calificó de «falso dilema» el debate sobre el uso museístico o judicial del inmueble: «El alcalde pretende apagar un fuego que él ha creado». Linde recordó que el arquitecto del edificio valora en más de dos millones de euros la inversión necesaria para darle un uso administrativo, mientras que para terminarlo como museo se requieren 700.000 euros. Su posicionamiento evidenció que, en caso de votación, el pleno habría tumbado las intenciones del PSOE, que gobierna en minoría, de convertir el inmueble en la nueva sede judicial de Torremolinos y Benalmádena, opción respaldada por el Colegio de Abogados de Málaga por el evidente estado de deterioro que presentan las tres sedes actuales.

La portavoz socialista, Maribel Tocón, aseguró que no existe presupuesto sobre el coste que tendría la reconversión del edificio como sede judicial y acusó a Linde de realizar «un brindis al sol» y de tener «vocación de parlamentario andaluz, como Margarita del Cid», líder del PP; a ambos les deseó «que tengan mejor acierto del que han tenido en Torremolinos». El alcalde añadió que Linde estaba quedando «en ridículo», una frase que terminó de quemar puentes con el concejal naranja, situación que supone la primera fisura entre el PSOE y Ciudadanos, su socio de investidura.

El portavoz de Izquierda Unida, David Tejeiro, recordó que los técnicos de la Consejería de Cultura se negaron a inscribir el museo en el registro andaluz por carecer de «un discurso sólido» y por presentar fondos de «escasa» calidad y calificó el edificio como «un esperpento, un mazacote de cemento que nadie quiere». La concejala de Costa del Sol Sí Puede Josefina Serdio enumeró los equipamientos municipales que podrían albergar exposiciones e instó al Gobierno local a trazar una estrategia cultural definida porque Torremolinos «arrastra ambas necesidades, la de espacios culturales y la de unos juzgados dignos».

Tocón cifró ayer en 7,2 millones de euros el coste del edificio, dos millones más del presupuesto conocido hasta ahora, y achacó este aumento a «documentación que hemos ido descubriendo, como contratos y trapicheos privados con dinero público, como la dirección de obras, firmados por Pedro Fernández Montes», exalcalde del PP.

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