La agresión a un agente en Benalmádena reabre el debate sobre la estrategia contra la venta ambulante ilegal

El alcalde y varios concejales, durante la campaña puesta en marcha el año pasado. /SUR
El alcalde y varios concejales, durante la campaña puesta en marcha el año pasado. / SUR

La Policía Local advierte de «una escalada de violencia» entre los 'manteros' y solicita refuerzos y la implicación del Puerto y Comercio

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El inicio de la temporada alta vuelve a plantear a los ayuntamientos de la Costa del Sol el reto de atender hasta al triple de población censada con los servicios públicos propios de municipios que en la mayoría de casos no alcanzan los 75.000 empadronados. La lucha contra la venta ambulante ilegal, histórico quebradero de cabeza de los comerciantes locales, supone una de las asignaturas pendientes de las localidades turísticas. En Benalmádena, donde el verano pasado lasituación resultó insostenible por momentos, con decenas de incidentes y varios tramos del paseo marítimo casi intransitables, ocupados por las mantas sobre las que estos vendedores colocan sus falsificaciones, han elaborado un plan estratégico para combatir este problema. El documento, redactado por la Policía Local, reclama un refuerzo del servicio para evitar situaciones de riesgo como la ocurrida a finales de marzo, cuando un agente resultó herido durante una intervención rutinaria.

El atestado, al que este periódico ha tenido acceso, relata que el policía recibió «un fuerte empujón» por parte de uno de estos vendedores, que intentó huir cuando estaba siendo identificado. Durante la huida ambos cayeron al suelo y el detenido propinó «golpes y patadas en la cabeza y en otras partes del cuerpo» del agente, situación que propició la intervención de varios testigos. Los agentes ya han advertido en varias ocasiones del escaso margen de maniobra de las patrullas ordinarias, compuestas por dos agentes, ante grupos de vendedores que a menudo superan las diez personas. Su concentración complica las labores policiales. A esto se suma que los 'manteros' suelen abandonar la zona antes de que llegue la Policía Local, advertidos por informadores con quienes reparten ganancias.

El plan estratégico de la Policía Local advierte de que la plantilla «ha ido evolucionando en proporción inversa al aumento de visitantes en los últimos ocho años al producirse jubilaciones, bajas y reducciones de jornada sin que haya habido contrataciones». Respecto a la venta ambulante, la jefatura de Policía reconoce que la situación «no solo no ha mejorado en la última década, sino que ha empeorado a tenor de las constantes protestas del sector comercial». El aumento de los recursos destinados a este problema provocó que el año pasado «se produjera un aumento en otros delitos que generan alarma social, como el robo en interior de viviendas». La Asociación de Comerciantes y Empresarios de Benalmádena (ACEB) recibe quejas «diarias» de empresarios «que tienen que aguantar que en su misma puerta se estén vendiendo falsificaciones de productos sin que nadie haga nada».

Incautaciones

El verano pasado se incautaron 5.655 productos. La Policía Local asegura que muchos de estos vendedores han comenzado a comercializar «sustancias estupefacientes, dándose casos donde bajo la apariencia de la venta de un CD se oculta la entrega de porciones de droga». El jefe de la Policía Local se muestra igualmente preocupado por la reacción de estos vendedores: «En un principio acataban sin resistirse las órdenes policiales y luego optaron por huir y deshacerse de la mercancía, pero ya están surgiendo muchos casos de resistencia y agresiones que generan bajas entre la plantilla». La amplia aceptación social de la venta ambulante ilegal constituye otra de las aristas del problema, según el documento: «Ha habido experiencias donde vecinos y visitantes han apoyado a los vendedores, llegando a increpar a nuestros agentes».

El plan estratégico destaca la necesidad de disminuir este fenómeno delictivo con el objetivo de prevenir aglomeraciones que generan situaciones de peligro e invaden el espacio público e impedir la competencia desleal con el comercio local y solicita la implicación de la Concejalía de Comercio, la ACEB y el Puerto Deportivo. La Policía solicita la incorporación de agentes mediante la tasa de reposición, la contratación de al menos once informadores municipales que adviertan de presuntas infracciones tanto a la Jefatura como a la ciudadanía, la puesta en marcha de una unidad de intervención inmediata y el pago de horas extra. El plan policial incide en que el problema debe comenzar a ser abordado desde una perspectiva global y advierte de la escalada de violencia en las reacciones de estos vendedores: «No es solo algo que ataña a la Policía Local».

Tanto el Ayuntamiento como la ACEB han lanzado campañas de concienciación y han mantenido varias reuniones con representantes de la comunidad senegalesa, la más activa en la venta ambulante ilegal en Benalmádena, para ofrecer alternativas como su inscripción en una cooperativa o el traslado de su actividad a mercadillos donde no se produzca competencia desleal con los comerciantes locales. La falta de papeles de algunos de estos inmigrantes y su resistencia a renunciar a la venta de falsificaciones, su principal fuente de ingresos, frustran estas posibilidades.

Modificación de la ley

El alcalde, Víctor Navas, ha solicitado al Gobierno central la modificación de la ley de racionalización de la Administración Local para que los ayuntamientos de municipios turísticos tengan más capacidad para reforzar sus servicios básicos en verano. El primer edil denuncia que los consistorios tienen las manos atadas al poder invertir su superávit únicamente en proyectos financieramente sostenibles, situación que impide destinarlo a la contratación de agentes de la Policía Local y trabajadores del servicio de limpieza a pesar de que la seguridad y el estado de la vía pública son dos de las grandes reivindicaciones vecinales y las áreas que más se resienten por la multiplicación de la población en los meses de verano.

Tras la venta ambulante ilegal existen varias mafias proveedoras del material que someten a los inmigrantes a jornadas interminables de trabajo, expuestos a ser detenidos en cualquier momento. Hartos de esta situación, varios vendedores de Benalmádena tratan desde hace meses de crear una marca propia, como ha ocurrido en Barcelona, donde los 'manteros' venden zapatillas, camisetas y otros artículos con la firma Top Manta. La iniciativa, de momento, no ha terminado de cuajar en la Costa del Sol.

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