Los trabajadores del CIO Mijas, que llevan 31 meses sin cobrar, piden que se ejecute la sentencia

Imagen de archivo de las instalaciones del CioMijas.
Imagen de archivo de las instalaciones del CioMijas. / SUR
  • Los cinco empleados del centro presentarán en los próximos días una tercera demanda por las nóminas del último año para evitar que prescriban

El drama que viven los cinco trabajadores del CIO Mijas desde noviembre de 2014 –cuando cobraron su última nómina– tuvo ayer un pequeño haz de luz con la sentencia del TSJA que obliga a la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de Mijas a abonar de forma subsidiaria una parte de las nóminas atrasadas a una trabajadora, aunque lo cierto es que éstos ya se encuentran resignados a seguir esperando una solución que no termina de llegar. Virginia, la auxiliar administrativa a la que hace referencia dicha sentencia, pidió ayer a las autoridades judiciales que ésta se ejecute lo antes posible, ya que pese a afectar a menos de un tercio de la cantidad que se le debe, estos casi 6.000 euros serían una «bombona de oxígeno» para la «desquiciante» situación económica y personal que está viviendo su familia.

«Mi abogado no me ha dado ninguna fecha posible para el cobro; tenemos que esperar 10 días a ver si alguna de las dos administraciones recurre la sentencia, y después pedir que se ejecute, pero el proceso puede ser lento y no quiero hacerme ilusiones», señala.

En cuanto al resto de sus compañeros, que tienen interpuestas sentencias similares, Virginia se muestra «convencida» de que también acabarán por cobrar lo que se les adeuda. «Pero claro, ¿a qué precio?» se pregunta la trabajadora, cuyo mayor temor es que después de este proceso pierdan además su trabajo y no se les incluya en el SAE. «Yo tengo la suerte, en estos últimos meses, de que mi marido tiene un trabajo y de que mi familia nos está ayudando, pero si no habría perdido la casa. Hasta hace poco tenía que pedir dinero para dar de comer a mi hija», señala esta empleada.

Dejando a un lado la sentencia del TSJA adelantada ayer por SUR, Virginia declaró el pasado miércoles ante un tribunal de lo Social de Málaga por la segunda tanda de nóminas impagadas, en un proceso judicial que esperan que acabe como el primero, con una sentencia del alto tribunal andaluz dándoles la razón. «Y en estos días presentamos la tercera, porque si no lo hacemos así prescriben y no nos pagarían nunca», afirma con tono de resignación.

«¿Dónde está la Junta?»

A la hora de buscar un culpable tanto Virginia como sus otros cuatro compañeros lo tienen claro. «Yo lo que me pregunto es dónde está la Junta de Andalucía y sus cargos», inquiere. «Nos ignoran, nos desprecian y ni siquiera son capaces de cogernos el teléfono, pese a que hemos llamado de diferentes números a, entre otros, al director de Formación Profesional para el Empleo, Manuel García. Se ve que debe de estar muy ocupado en Twitter haciendo campaña por Susana Díaz para las primarias como para ocuparse de esto», apunta. «Como el delegado de Empleo, que no sé cuánto tiempo lleva en el cargo pero al que solo hemos visto una vez. Qué mínimo que se preocupen un poquito por nosotros».

En ese mismo tono se despachó ayer Elio, otro de los trabajadores del CIO. «Dicen que la Junta no tiene dinero, pues entonces que Susana Díaz venda su casa y nos pague», afirma, antes de relatar que ya ni siquiera puede cortar el césped porque no le dan dinero «ni para la gasolina de la máquina».

En lo referente al Ayuntamiento, Virginia sí hace distinción, y explica que hablan con ellos a menudo y que les explican en qué fase está el proceso de liquidación del consorcio. «La actitud de la Junta y el Ayuntamiento de Mijas son diametralmente opuesta, aunque eso, a estas alturas, tampoco nos consuela», señala. Mientras los cinco trabajadores siguen sin cobrar, ellos acuden cada día a su puesto de trabajo. «Allí vemos películas, leemos un libro, o charlamos, todo sea por no volvernos completamente locos», sentencia.

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