Diario Sur

El PSOE baraja ampliar su gobierno en Torremolinos a una gran coalición

Ortiz, durante su intervención en el pleno celebrado ayer.
Ortiz, durante su intervención en el pleno celebrado ayer. / A. G.
  • El veto de Ciudadanos a IU y CSSP, principal escollo para un acuerdo que aglutinaría a 14 concejales y alcanzaría la mayoría absoluta

Una propuesta de Izquierda Unida revolucionó ayer el pleno de Torremolinos. La coalición liderada por David Tejeiro planteó al PSOE, que gobierna en minoría, y a Ciudadanos y Costa del Sol Sí Puede, que apoyaron la investidura del socialista José Ortiz, la posibilidad de alcanzar una coalición que aglutinaría a catorce concejales, uno por encima de la mayoría absoluta. El portavoz de la coalición de izquierdas aseguró que los siete ediles socialistas «son pocos para gobernar una ciudad con las dimensiones, la población y la importancia de Torremolinos» y apeló a «la responsabilidad política» y a la situación «de emergencia» que vive el Ayuntamiento, con una deuda superior a los 180 millones de euros, para justificar su propuesta. Tejeiro advirtió a sus compañeros de corporación que, en caso de no llegar a un acuerdo, «será difícil explicar a los ciudadanos por qué, en el momento más difícil para la ciudad desde la consecución de su autonomía, preferimos quedarnos en los bancos de la oposición, aparecer en la foto y exigir que otros trabajen».

El alcalde, que limita sus intervenciones plenarias a la concesión de los turnos de palabra, hizo una excepción para recordar que el PSOE ya tendió la mano a las formaciones que respaldaron su investidura para que entrasen a gobernar. Por entonces, el veto de Ciudadanos a IU y Costa del Sol Sí Puede imposibilitó la firma de un acuerdo. La formación naranja se posiciona de nuevo como el principal escollo para esta coalición. La portavoz de Ciudadanos en Torremolinos, Ángeles Vergara, que hace unas semanas ratificó su respaldo al PSOE, afirmó ayer a este periódico que su intención es «hacer una oposición constructiva» y no descartó replantearse el apoyo a Ortiz en caso de que IU y el partido instrumental de Podemos formasen parte del Gobierno.

Frente a los siete concejales con responsabilidades de gestión, el Ayuntamiento cuenta con quince ediles en la oposición que mantienen sueldos que oscilan entre los 46.000 y los 52.000 euros anuales a través de dedicaciones exclusivas o parciales al 75 por ciento. El Partido Popular, la formación más representada en la corporación, arrastra aún los reproches del resto de grupos respecto a su gestión en legislaturas anteriores bajo la batuta de Pedro Fernández Montes, mandatos que propiciaron que Ciudadanos, Costa del Sol Sí Puede e IU votaran a favor de Ortiz en el pleno de investidura que tuvo lugar en junio del año pasado.

Sin ediles no adscritos

La coalición planteada dejaría fuera al exconcejal de Ciudadanos, Juan Machío, después de que el alcalde asegurase que «no es procedente que los ediles no adscritos entren en los equipos de gobierno», como ha ocurrido en Benalmádena, cuya situación mantiene bloqueado el diálogo entre el PSOE y Ciudadanos para un posible acuerdo en la Diputación. En cuanto a Costa del Sol Sí Puede, su portavoz, José Piña, se mostró «dispuesto a negociar» y anunció que la decisión sería acordada en asamblea, aunque adelantó que «la pérdida de confianza en el PSOE hace difícil una coalición».

La líder de los populares, Margarita del Cid, que en los últimos meses ha tratado de marcar distancias con su antecesor mediante acuerdos puntuales con el resto de partidos, abriendo líneas de diálogo hasta entonces vetadas con agentes sociales y medios de comunicación, calificó la propuesta de IU como «una carta de amor llena de odio al PP», en referencia a la exclusión de su grupo municipal. Del Cid invitó a Tejeiro a «acreditar su capacidad para sacar adelante el Ayuntamiento» e ironizó sobre «la brillante gestión» de la formación liderada por Alberto Garzón en la Costa del Sol.

Más allá de la propuesta planteada por IU, el pleno estuvo marcado de nuevo por los continuos cruces de acusaciones, en este caso con motivo de la segunda auditoría que analiza la gestión del PP desde 2011 hasta 2015 y que ha revelado varias presuntas irregularidades en materia de contrataciones y subvenciones. La portavoz socialista, Maribel Tocón, aseguró que ambos informes revelan «el modus operandi utilizado por Fernández Montes para construir su cortijo ladrillo a ladrillo» y llegó a afirmar que los concejales del PP «deberían entrar de rodillas al pleno para pedir perdón», una declaración que despertó la indignación de la bancada popular, que recordó que la jefa de Contratación ha presentado alegaciones a la segunda auditoría.