Diario Sur

Una nueva auditoría destapa «contratos a dedo» y ayudas ilegales en Torremolinos

La auditoría analiza la gestión del PP en la anterior legislatura, bajo mandato de Fernández Montes.
La auditoría analiza la gestión del PP en la anterior legislatura, bajo mandato de Fernández Montes. / A. G.
  • El documento saca a la luz gastos sin justificar, subvenciones sin control y la adjudicación directa de varios servicios durante el mandato del PP

Una nueva auditoría externa ha analizado los contratos, las subvenciones y los convenios urbanísticos del Ayuntamiento de Torremolinos durante la anterior legislatura, bajo mandato de Pedro Fernández Montes (PP). El documento destapa «contratos a dedo y facturas en el cajón», según anunció ayer la primera teniente de alcalde, Maribel Tocón (PSOE). Este informe se suma a la auditoría económica -en este caso es de tipo legal- que se hizo pública hace un mes y que revelaba decenas de irregularidades en materia contable desde 2011 hasta 2015. Pese a que han sido elaborados por empresas distintas tras un concurso público abierto a comienzos de año, ambos documentos destacan los presuntos incumplimientos de la ley detectados durante la gestión del anterior equipo de gobierno.

En el informe, al que este periódico ha tenido acceso, los auditores señalan «deficiencias en la aplicación de las normas que rigen la contratación pública», como en el caso de la publicidad, la transparencia o la igualdad, y sacan a la luz que algunos de los acuerdos firmados por el Ayuntamiento carecen de base legal. El texto, de más de sesenta páginas, apunta a adjudicaciones directas, prórrogas contractuales irregulares, miles de euros de gastos sin justificar en comidas y dietas, fraccionamientos con el objetivo de evitar la publicidad de los procedimientos públicos que exige la ley y subvenciones sin control ni justificación, un escenario que Tocón resumió como «un descarado desprecio a la legalidad» por parte del Ejecutivo presidido por Fernández Montes, en la Alcaldía desde 1995 hasta 2015.

El análisis de las subvenciones concedidas por el Ayuntamiento, uno de los capítulos más contundentes de la auditoría, revela que «no existe control sobre las ayudas» aprobadas por el anterior Gobierno municipal. Como ejemplos, los auditores destacan que las subvenciones culturales han sido recibidas durante años por asociaciones y clubes deportivos «de forma directa», sin informes que determinaran «su carácter público, social o humanitario». Tampoco en el caso de las ayudas económicas familiares existe documentación que acredite la necesidad de la ayuda, como exige la ley. En este punto, los analistas llegan a asegurar que el Consistorio ni siquiera examinaba «requisitos tan básicos como la insuficiencia de recursos o la existencia de necesidades básicas», centrándose en el empadronamiento de los beneficiarios como principal condición para la concesión de estas ayudas.

Otro de los puntos más polémicos del texto se refiere al servicio de suministro de comida a domicilio, que fue adjudicado de forma directa, siempre según los auditores, a un particular sin que mediara procedimiento de licitación pública alguno. Además, el documento destapa que los alimentos se compraban mediante efectivo y que no existe justificación ni aprobación de estos gastos, cuya cantidad se desconoce. También las ayudas para la rehabilitación de edificios fueron adjudicadas «por concesión directa», aunque no estaban previstas nominativamente en los presupuestos del Ayuntamiento. En el caso del Impuesto de Bienes Inmuebles, las subvenciones otorgadas por el Consistorio «carecen de base legal» y únicamente el 43 por ciento de sus beneficiarios en 2014 cumplían con los requisitos establecidos.

Tickets y facturas

En cuanto a los gastos sin justificar, los auditores resaltan la existencia de tickets de las que «no existe información» por un valor total de más de 100.000 euros, en su mayor parte destinados a dietas y comidas y a compras en establecimientos como Mercadona, Carrefour o Lepanto, además de facturas por servicios de azafatas, desplazamientos o sidrería. También la gestión de la plaza de toros queda en entredicho después de que el documento haya desvelado que el Ayuntamiento llegó a comprar entradas por valor de 27.106 euros en 2013, la misma cantidad que la empresa concesionaria había pagado por el canon de explotación del recinto.

Varias de las contrataciones analizadas presentan «defectos de forma y fondo», como en el caso del servicio de cobros de tasas de basuras, que se prestó en 2012 sin base contractual, o en la construcción de pistas de pádel y tenis, que no siguió el procedimiento negociado exigido. El fraccionamiento de los contratos, que de esta forma podían ser considerados menores y adjudicarse de forma directa, y la falta de publicidad de los procedimientos públicos son otros de los «incumplimientos» que señalan los auditores. El informe también hace referencia en varios puntos a la falta de información, algo que desde el PSOE achacan a «las lagunas documentales» existentes en los archivos del Ayuntamiento. El PP, sin embargo, lo atribuye a la intención de «sembrar dudas» por parte del nuevo equipo de gobierno. El documento será llevado a pleno el jueves.