Diario Sur

La brecha entre el PSOE y CSSP deja en el aire la aprobación del presupuesto

  • El PSOE apela a la «excepcionalidad» del escenario económico municipal para solicitar apoyos en torno a las cuentas de 2017

La brecha entre el PSOE y Costa del Sol Sí Puede se agrava en Torremolinos. El partido instrumental de Podemos, socio de investidura aunque no de gobierno de los socialistas, ha vuelto a acusar al Ejecutivo local de reducir sus propuestas a «papel mojado». La seguridad ciudadana en algunas zonas de la localidad costasoleña, como la plaza Adolfo Suárez, ha sido el último objeto de enfrentamiento entre ambos partidos, una tensión que ha aumentado desde verano y deja en el aire la aprobación de los presupuestos municipales. Aunque el Gobierno presidido por José Ortiz tiene distintas opciones para sacar adelante sus cuentas, el respaldo de Costa del Sol Sí Puede y del concejal no adscrito Juan Machío parecía el escenario más factible ante un hipotético rechazo del Partido Popular y la posible abstención de Ciudadanos e Izquierda Unida.

Los de Pablo Iglesias, sin embargo, acusan al PSOE de «inacción» en materia de seguridad y denuncian que los vecinos del centro y de algunos barrios «están realmente preocupados y se quejan de menudeo de droga, peleas, hurtos y actos vandálicos». Su grupo municipal ha solicitado «un informe detallado» de las actuaciones llevadas a cabo en las zonas más conflictivas. Por su parte, los socialistas aseguran que las críticas de CSSP «denotan su desconocimiento total respecto a las intervenciones y servicios policiales» y subrayan que la plaza Adolfo Suárez «es probablemente la que cuenta con mayor vigilancia» de Torremolinos. En este enclave, según datos del Ayuntamiento, se han llevado a cabo casi una treintena de actuaciones en los últimos cuatro meses, entre ellas cinco detenciones y tres operaciones de seguimiento por venta y consumo de estupefacientes.

CSSP ya advirtió la semana pasada al Gobierno local de que no apoyará el presupuesto si no se aceptan sus «líneas rojas», en su mayoría relacionadas «con la falta de información» solicitada. La portavoz socialista, Maribel Tocón, sostiene que buena parte de la información pedida por el partido instrumental de Podemos «requiere la elaboración de informes que deben realizar los trabajadores del Ayuntamiento al margen de su tarea diaria». Pese a las últimas acusaciones de los concejales de Podemos, que han llegado a afirmar que el PSOE «engaña a los vecinos», Tocón afirma que las relaciones «no han empeorado» y achaca la situación «a una posible influencia» de los posicionamientos políticos a nivel nacional. En este sentido, la primera teniente de alcalde apela «a la excepcionalidad» del escenario económico municipal, con una deuda que cifran superior a los 200 millones de euros, para reclamar «unión» con el objetivo de «superar la dramática situación financiera» revelada por una auditoría externa.

El PSOE, en la Alcaldía desde junio de 2015 por el apoyo de Ciudadanos, CSSP e IU, trabaja desde hace meses en la redacción de las cuentas municipales para evitar el bloqueo económico que se produjo este año después de que la oposición tumbara el presupuesto presentado por el Gobierno local en verano, con meses de retraso respecto al calendario inicial.