Diario Sur

Vecinos de un diseminado de Mijas paralizan de forma temporal unas obras en su calle

  • Una sentencia de 2014 por una denuncia de un particular obligaba a levantar el hormigón sin que el resto de residentes tuvieran conocimiento

Los vecinos de la calle Romeral de La Alberquilla, situada en un diseminado de Las Lagunas (Mijas Costa) han logrado paralizar de forma temporal el levantamiento del hormigón en su vía. Fue anteayer cuando un grupo de residentes, acompañados del portavoz vecinal y presidente de la Asociación Chaparral-Alberquilla, José Antonio Sánchez Peña, convenció a los operarios de la necesidad de parar las máquinas, en presencia de la Policía Local, ya que solo les mostraron un documento de 2011 que no se correspondía con el expediente de demolición. Los hechos se remontan a una denuncia interpuesta precisamente por el presidente de la comunidad hace al menos ocho años, José Cristóbal Oleiro, y que ha derivado en una sentencia judicial de 2014, en la que el denunciante reclama sustituir el hormigón por terrizo sin que los demás vecinos tuvieran conocimiento de ello. Asimismo, les han comunicado que hay un decreto firmado por Alcaldía.

Sánchez Peña, que se reunió ayer junto a diez vecinos en el Ayuntamiento con el concejal de Urbanismo, Andrés Ruiz, asegura que el edil les ha dado la palabra de la paralización de las obras de forma temporal (sin precisarse el tiempo) y que dentro de cuatro o cinco días tendrán el expediente en su poder. Los afectados reclamaron ver el expediente, cosa que se les negó en un principio. «Andrés Ruiz me dijo que solo lo puede solicitar el presidente de la comunidad, pero es él quien puso la denuncia, si bien también lo puedo pedir yo, como presidente del colectivo y dice que podremos tenerlo la próxima semana», indicó Sánchez Peña, que ayudará a los vecinos a contratar a un abogado experto en la materia. La omisión de información sobre la denuncia por parte del presidente de la comunidad, que posee toda la documentación al respecto, y el «defecto de forma en la apelación» (realizada a su vez por el propio presidente de la comunidad) podrían ser motivos suficientes, según estima Sánchez Peña «para solicitar la nulidad del acto o para agarrarse a una ejecución subsidiaria para que se estudie el caso, aunque eso lo trataremos con el abogado. No puede quitarse el hormigón. Si llueve, todo el agua corre hacia el río Gomenaro. Es un diseminado», explicó el portavoz de los vecinos.

Cuarenta familias afectadas

Las obras afectan a unas 40 familias de la mencionada calle, que exigen que la vía se mantenga como está, con hormigón, ya que de lo contrario se convertiría en un barrizal intransitable cuando llueve. Entre los vecinos, hay 11 niños en edad escolar y un anciano próximo a los 90 años que vive solo y una persona enferma de cáncer. «Estamos muy indignados. El presidente de la comunidad nos puso una denuncia y no nos dijo nada. No se puede salir a la calle cuando llueve. La tierra es pastosa y se pega a los pies. Incluso a los coches pequeños les cuesta salir. Cuando llueve, aquí llega todo el agua de la parte nueva de la autovía», se queja Lázaro Alarcón, padre de uno de los hijos residentes y exvecino del lugar.

Los afectados piden «información, claridad, respeto, comprensión y sensibilidad» y quieren del alcalde «que informe personalmente del fallo judicial y muestre el documento. Esto es privado. Aquí se paga el IBI y la basura, pero las calles las han hormigonado los vecinos. Esto es una injusticia. El Ayuntamiento debería estar a favor de los vecinos y no en contra», señaló Sánchez Peña.

Este periódico ha intentado lograr declaraciones del concejal de Urbanismo, Andrés Ruiz, que ha preferido no hablar sobre el tema. El portavoz vecinal ha solicitado poder hablar con el alcalde, Juan Carlos Maldonado, en la sesión plenaria del próximo día 27, jueves, donde al menos medio centenar de vecinos afectados estarán presentes.

«El Ayuntamiento es la administración pública más cercana, es la que representa los intereses de todos los vecinos y debe luchar por la calidad de vida de todos nuestros vecinos», expresan los afectados, que esperan conseguir que la calle Romeral de La Alberquilla siga con hormigón, como hasta ahora.