Diario Sur

«Iba tan rápido que creíamos que era un ladrón»

El atropello tuvo lugar en la avenida Estrella del Mar de Benalmádena, donde hay un parque infantil muy transitado
El atropello tuvo lugar en la avenida Estrella del Mar de Benalmádena, donde hay un parque infantil muy transitado
  • Testigos del atropello mortal junto a un parque infantil de Benalmádena relatan «el pánico» que cundió en la zona

Varios vecinos fueron testigos de que un vehículo de color negro circulaba el lunes por la tarde a gran velocidad por Torrequebrada, en Benalmádena. Minutos después, las alarmas de las ambulancias y los coches de Policía invadieron la zona. El conductor, que triplicaba la tasa legal de alcoholemia, había atropellado a siete personas que estaban sentadas en el quiosco del parque infantil situado en la avenida Estrella del Mar. «Pasó por delante de mí unas calles antes y casi se da contra la mediana. Iba tan rápido que pensé que era un ladrón que había robado en el Mercadona que hay al lado», explica Pilar, una de las vecinas alertadas por la forma de circular del acusado: «Llegué a apuntar las primeras letras de la matrícula pero no me dio tiempo a verla entera».

La hora del atropello, justo cuando estaba anocheciendo, provocó que muchos de los niños y sus familiares ya se hubieran ido del parque: «Este parque siempre está lleno, y el quiosco también. Los ancianos de una residencia cercana vienen a tomar café y se sientan las madres y los padres de los niños que están jugando». El parque, vallado, no sufrió el alcance del vehículo, aunque durante los primeros minutos cundió el pánico. «Mucha gente empezó a gritar cuando vio que el coche iba directo al quiosco que está al lado del parque. Es una zona que siempre está repleta de niños, y los pequeños que estaban en ese momento se asustaron y alguno echó a llorar», cuenta otro de los testigos.

Una mujer ucraniana de 35 años, residente en Benalmádena, murió en la madrugada del lunes al martes como consecuencia del atropello. Testigos consultados aseguran que el conductor «iba a gran velocidad» y, al tomar una curva en la confluencia de la mencionada avenida con la calle Ronda del Golf Oeste, invadió el carril contrario. Al tratar de esquivar a otro coche que venía de frente, tras zigzaguear unos segundos, acabó violentando la acera y arrollando las mesas del quiosco del parque infantil.

El acusado será hoy puesto a disposición judicial tras la elaboración del atestado. Varios vecinos se ofrecieron ayer para declarar como testigos ante los agentes de la Policía Local. Otros vecinos confirmaron que el conductor superaba «por mucho» la velocidad permitida e incluso aseguran que el vehículo llegó a culear varias veces antes de llegar a la avenida.

Varios de los peatones que se encontraban en el parque «vieron venir» el coche tras el volantazo que el conductor dio durante la curva, pero las personas que estaban sentadas en las mesas más cercanas a la carretera no pudieron esquivar el vehículo. La mujer que ha fallecido, madre de una niña pequeña escolarizada en el Colegio de Educación Infantil y Primaria Mariana Pineda, fue trasladada en la noche del lunes al Hospital Virgen de la Victoria en estado muy grave. Allí, según fuentes sanitarias, fue intervenida en dos ocasiones. Pese a los esfuerzos del equipo médico, la mujer acabó muriendo en la Unidad de Cuidados Intensivos. Los testigos del atropello aseguran que permaneció varios segundos sobre el capó del vehículo, un Peugeot 206, hasta que cayó al suelo y fue arrollada.

El resto de personas atropelladas, entre ellas un niño de dos años, presentan lesiones de diversa consideración, aunque ninguna permanece grave. Una mujer tiene una pierna fracturada y el resto sufren heridas y contusiones leves. En el caso del niño pequeño, fuentes municipales confirman que se encuentra «bien», con heridas leves. El atropello se produjo en torno a las 19,30 horas del lunes.

Hasta el lugar del lugar del atropello se desplazaron varios coches de la Policía Local y de la Policía Nacional, que enseguida acordonaron la zona. Cuatro ambulancias atendieron a los heridos hasta la llegada de la UVI móvil. Testigos consultados afirman que la mujer fallecida estaba aún consciente cuando recibió las primeras atenciones sanitarias. El conductor fue introducido en un vehículo policial hasta la llegada de la furgoneta de atestados. Pese a que decenas de vecinos se agolparon en las inmediaciones, la rápida intervención de los agentes, que establecieron un cordón para cortar el paso, evitó que los curiosos entorpecieran las labores sanitarias y policiales.

El conductor, reincidente

El conductor, que reside en Churriana y trabaja en Benalmádena como jardinero, fue detenido por la Policía Local, que comprobó que ya había dado positivo por alcoholemia y drogas en otras dos ocasiones. El hombre llegó a tener retirado el permiso de circulación por períodos de un año y de ocho meses y la última condena tuvo lugar en 2013. Tras cumplirla, realizó un curso de sensibilización y educación vial para recuperar el carnet. Ahora se enfrenta a posibles delitos de homicidio imprudente, conducción temeraria y conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas.

El detenido permanece en la comisaría de la Policía Nacional de Torremolinos-Benalmádena, aunque las diligencias previas están siendo llevadas a cabo por la Policía Local de Benalmádena. Fuentes consultadas sostienen que el acusado sustituyó ayer a su letrada de oficio por un abogado de designación particular. Una vez concluido el atestado, previsiblemente a largo de la mañana de hoy, los agentes trasladarán al hombre ante el juez para que determine las medidas cautelares. Los antecedentes del acusado aumentan la posibilidad de que el juez decrete el ingreso provisional en prisión hasta la celebración del juicio.

El Código Penal incluye condenas de entre tres a seis meses de prisión por dar positivo en controles de alcoholemia. En los casos más graves, como el ocurrido en Benalmádena, la respuesta de los fiscales y la policía judicial suele pasar por la petición del ingreso en prisión inmediato, el decomiso del coche y la intervención del permiso de conducir. El homicidio imprudente está penado con de uno a cuatro años de cárcel, aunque en este caso habría que sumar otros posibles agravantes, como las lesiones imprudentes al resto de afectados, la mencionada tasa por alcoholemia, el exceso de velocidad y los antecedentes del acusado, cuya línea de defensa, en caso de haberla, aún no ha trascendido.