Diario Sur

Torremolinos reordenará su personal público ante la falta de funcionarios

El Ayuntamiento de Torremolinos únicamente cuenta con una treintena de funcionarios. :: a. g.
El Ayuntamiento de Torremolinos únicamente cuenta con una treintena de funcionarios. :: a. g.
  • El Ayuntamiento inicia su Relación de Puestos de Trabajo, una herramienta que organizará los recursos humanos según «necesidades reales»

El Ayuntamiento de Torremolinos ha iniciado la reordenación de su personal público mediante una Relación de Puestos de Trabajo (RPT), un instrumento utilizado por las administraciones para la organización de sus recursos humanos. El procedimiento, aprobado por unanimidad en sesión plenaria hace un año a raíz de una moción presentada por Costa del Sol Sí Puede, se encuentra en su fase inicial. La RPT analizará los empleos públicos «uno por uno», según asegura la concejala de Personal, Carmen García, para adecuar los puestos «a las necesidades reales» del Consistorio. La falta de funcionarios, de los que apenas hay una treintena en una plantilla de más de 700 trabajadores, ha resultado clave para que Torremolinos ponga en marcha esta herramienta.

La RPT, contemplada en la ley de medidas para la reforma de la función pública y en el estatuto básico del empleado público, será implantada desde el Área de Personal bajo la supervisión del interventor y el secretario municipales. Representantes del Gobierno local ya ha mantenido una primera reunión informativa con todos los sindicatos del municipio. La aplicación de este instrumento técnico, que analizará las características de los puestos de trabajo y los requisitos para su desempeño, será trazada desde el Ayuntamiento, que cada semana se reunirá con los portavoces sindicales, según confirmó García a este periódico.

La edil de Personal sostiene que el procedimiento «será una garantía» para los empleados públicos: «Hay bastante desorden. Hoy están en Urbanismo y mañana pueden estar en Cultura. La RPT garantizará que los trabajadores desempeñen funciones de acuerdo a sus características». En cuanto a la posibilidad de que haya despidos, ya que el resultado la Relación de Puestos de Trabajo será vinculante, García reconoce su «malestar» por «el bulo» extendido entre la plantilla del Ayuntamiento: «La RPT es una obligación legal y fue aprobada en pleno por todos los partidos. Es sinónimo de garantía y cualificación, no de despidos».

La RPT permitirá que los trabajadores del Ayuntamiento «hagan carrera administrativa y promoción interna». Uno de los principales objetivos del alcalde, José Ortiz, es la convocatoria de oposiciones. Durante la presentación de la moción, Costa del Sol Sí Puede defendió que «casi todos los municipios tienen una RPT» y criticó que el Consistorio «parezca una empresa familiar». El partido instrumental de Podemos, que en Torremolinos tiene tres ediles, aseguró que los propios empleados «nos han trasladado que hay gente haciendo el mismo trabajo y algunos que cobran más «por ser amigo de alguien», por lo que propuso que la RPT «democratice» la situación laboral.

Reconversión

El PP, con diez representantes, apoyó la moción pero alegó que la falta de una RPT «no significa desorden o amiguismo». Desde el PSOE recordaron que Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores habían solicitado la reconversión de los laborales temporales en indefinidos en 2006 y 2010, un reconocimiento que el equipo de Gobierno comenzó a poner en marcha el año pasado y que beneficiará a 344 empleados.

La aplicación de una Relación de Puestos de Trabajo incluye la identificación de los empleos públicos y su descripción, la elaboración de un manual de funciones, la valoración de los puestos y la erradicación de posibles situaciones anómalas. En las corporaciones locales, las retribuciones complementarias o pluses requieren de una valoración y apreciación de las características de cada puesto de trabajo. Estos pluses también serán regulados de acuerdo a los resultados de la RPT, una técnica utilizada por los ayuntamientos y otras instituciones públicas con el objetivo de alcanzar un dispositivo administrativo con mayor capacidad de respuesta y de funcionalidad.