Diario Sur

Polémica por el retraso de la apertura del centro de discapacitados de Mijas

  • La presidenta de ADIMI despidió a la gerente y a la trabajadora social, y siete de los trece miembros de la junta directiva han dimitido

El Centro Integral de ADIMI, Asociación para personas con Discapacidad de Mijas, debía haber sido inaugurado el pasado 20 de mayo. En enero, la constructora (Club La Costa) entregó a la promotora (ADIMI) el edificio. «ADIMI solicitó la licencia de primera utilización. Verificamos que estaba todo correcto (aire acondicionado y bombas de calor y de agua), pero faltaba el tema de las aguas pluviales y fecales. Los técnicos de Acosol y nosotros les pedimos un rebaje del pozo, cambiar dos arquetas y poner un par de válvulas. El coste era de 4.800 euros. La presidenta, Jerónima Carrasco, se cerró en banda y echó las culpas al constructor», expresa el edil de Urbanismo, Andrés Ruiz.

El 18 de abril, la presidenta dimitió, pero varios días después se arrepintió y continuó. El 26 de abril dimitieron Conchi León (vicepresidenta), Juan Miguel Cortés (secretario, ya fallecido); Arantxa Fernández (tesorera), y los vocales Antonio Cabello, Beatriz Román y Esperanza Torrealba, a quienes se sumó este mes Lázaro Porras. Además de la presidenta, quedaron Antonio Alarcón (vicepresidente) y los vocales Alicia Boeta, Francisca Gómez, Dolores Melero y Josefa Moreno. La tensión fue máxima entre la presidenta y la gerente, Laura Villa, con disparidad de criterios sobre la gestión, los trabajos pendientes y realizar o no un escrito de agradecimiento al Club La Costa, entre otros asuntos. La gerente, de baja por depresión desde finales de junio, recibió una carta de despido el 30 de agosto. También fue despedida la trabajadora social, Eva Martín.

Personas cercanas a Laura Villa aseguran que, «por prescripción médica, no debe hacer declaraciones». Jerónima Carrasco señala sobre el despido: «No tenemos mucho dinero. Somos una asociación sin ánimo de lucro. La gestoría nos aconsejó que era mejor echarla. No podíamos seguir pagando una baja. El Club La Costa nos dejó muchas cosas mal. Además, cuando entró una tesorera nueva, vio un gran desbarajuste. Arantxa fue tesorera hasta abril. Ese desorden no se causa en dos meses, julio y agosto, en los que cuatro voluntarias hemos trabajado mucho». Arantxa Fernández afirma que «las cuentas estaban fiscalizadas, así como el último pago al constructor».

Lázaro Porras, exvocal y padre de una joven discapacitada, expresa que «no puede echarse a una persona por darse de baja, es un despido ilegal». También añade que el Ayuntamiento de Mijas dio una subvención de 500.000 euros a ADIMI, «con la condición de seguir con Fundación Sonrisas (vinculada al Club La Costa), pero se rompieron las relaciones». Para el jueves está convocada una asamblea. La presidenta quiere incluir en la junta directiva a Charo Cara, Juana Yagüe y Ana Mari Boeta. «Allí se aclarará todo», expresa Jerónima Carrasco. Los 164 niños discapacitados están pendientes de estrenar el nuevo centro.