Diario Sur

La falta de limpieza vuelve a alertar sobre el mal estado del Hospital Marítimo

El hospital presenta paredes agrietadas, mobiliario oxidado, falta de limpieza y humedades. :: A. G.
El hospital presenta paredes agrietadas, mobiliario oxidado, falta de limpieza y humedades. :: A. G.
  • El Sindicato Médico de Málaga critica la «nefasta gestión» del centro, deteriorado desde hace años, y denuncia el aumento de infecciones

El mal estado del Hospital Marítimo de Torremolinos comienza a resultar «insufrible» para usuarios y empleados. A las escasas inversiones realizadas en el centro, construido hace más de un siglo, se suma la falta de limpieza de las zonas comunes y el deterioro de las instalaciones. El Sindicato Médico de Málaga denuncia «las lamentables condiciones» de limpieza de este complejo, confirmadas por varios informes internos que han sido remitidos a instancias superiores del Sistema Andaluz de Salud (SAS), dependiente de la Junta de Andalucía. Las decenas de quejas por la presencia de goteras y humedades en el hospital, así como por el mobiliario oxidado, las cornisas caídas y las grietas de las paredes, han vuelto a poner en pie de guerra al sindicato, que critica «la nefasta gestión» del centro, cuyo estado supone «un grave peligro para la salud de los pacientes que a diario pasan por él».

Desde el sindicato aseguran que las últimas inspecciones de limpieza del Marítimo revelan el aumento de infecciones nocosomiales -aquellas que son contraídas durante la estancia en un centro hospitalario- en los pabellones que se encuentran en peores condiciones. Esta situación también «supone un peligro» para los empleados del hospital, según denuncia el sindicato, que en agosto llevó a cabo «supervisiones exhaustivas y extraordinarias para certificar sus graves consecuencias en la atención a pacientes y en el trabajo de los profesionales». La plantilla del hospital ha expresado en varias ocasiones su descontento por el deterioro del centro. La mala impermeabilización de las cubiertas llega a afectar a los quirófanos, donde la presencia de humedades resulta «constante».

Las mencionadas inspecciones suspenden, con una calificación de «deficiente», la limpieza en alfombras, aseos, ventanas, pavimentos, puertas y cristales y critican la acumulación «excesiva» de bolsas de basura, la existencia de «numerosos utensilios de trabajo y mobiliario oxidados, puertas desvencijadas, paredes con graves desperfectos» y «un conocido servicio casi inexistente de jardinería, que tiene las zonas aledañas con riesgos latentes de aumento de insectos y peligro de todo tipo de plagas».

Déficit acumulado

Los documentos también destapan que la empresa encargada del servicio de limpieza «habría dejado un déficit acumulado de más de 9.000 horas de trabajo desde 2013». El presidente del Sindicato Médico de Málaga, Antonio Martín Noblejas, reclama «mayor atención para un centro en el que se asiste a un personal muy delicado, como niños y jóvenes con problemas mentales que requieren los mejores cuidados».

El mal estado de las instalaciones del hospital, sin un sistema de desagües eficaz, provoca que zonas como el aparcamiento o el patio interior queden encharcadas durante días cuando se producen precipitaciones. Algunos de los usuarios del centro ya denunciaron la situación en mayo. «Una de las goteras está muy cerca de los tubos de luz y cada vez que llueve nos sacan a la calle», explicaba a SUR uno de los pacientes que se someten a rehabilitación en este complejo gestionado por la Consejería de Salud. Trabajadores y pacientes solicitan una «rehabilitación integral» del centro, que forma parte del Hospital Virgen de la Victoria y está situado junto a Playamar y Los Álamos.

Los evidentes problemas que desde hace lustros arrastra el Marítimo agravan la falta de un centro de salud en la zona este de Torremolinos, con una creciente expansión urbanística y poblacional. El Gobierno autonómico anunció su creación en 2011, junto a un Centro de Alta Resolución de Especialidades (CARE) que desdoblaría las consultas de Barbarela y beneficiaría a más de 120.000 habitantes, en concreto a los usuarios de los centros de salud de Torremolinos, Puerta Blanca, Churriana y Alhaurín de la Torre, pero ambos proyectos permanecen paralizados después de que la Junta de Andalucía no los incluyera finalmente en sus presupuestos. La Consejería de Salud ya anunció el año pasado que, de momento y como consecuencia de la crisis económica, únicamente se finalizarían las infraestructuras ya comenzadas.

Acuerdo plenario

Los dos centros de salud de Torremolinos, ubicados en El Calvario y La Carihuela, resultan insuficientes para atender las necesidades de una localidad que, debido a su empuje turístico, acoge al triple de personas de lo que marca su censo poblacional (unos 70.000 habitantes). Desde el Ayuntamiento reconocen que tanto el CARE como el tercer centro de salud «son necesarios» y hace un año enviaron al delegado del Gobierno andaluz en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, el acuerdo alcanzado en sesión plenaria, a propuesta del Partido Popular, para instar a la Junta a desbloquear ambos proyectos. Era la quinta vez que los populares, tanto durante su etapa en la Alcaldía como ahora en la oposición, llevaban el asunto hasta el pleno municipal.

El PP ya acusó en diciembre a los socialistas y a Ciudadanos de rechazar su enmienda para incluir el CARE de Torremolinos en las cuentas anuales de este año, pese a que las infraestructuras sanitarias existentes en el municipio «son insuficientes». La Junta aseguró que el proyecto estaría terminado en 2011 y que las instalaciones del complejo serían «propias del siglo XXI».