Diario Sur

Fernández Montes califica de «brillante» su gestión económica. :: a. g.
Fernández Montes califica de «brillante» su gestión económica. :: a. g.

Fernández Montes solicita 20 días más para analizar la auditoría sobre su gestión

  • El documento no se hará público hasta que el exalcalde, a quien el interventor ha concedido una semana, presente sus alegaciones

La auditoría de la gestión económica en el Ayuntamiento de Torremolinos durante la anterior legislatura continuará custodiada una semana más. El interventor municipal ha concedido siete días al exalcalde, Pedro Fernández Montes, para presentar las alegaciones que considere oportunas. Pese a que el exregidor había solicitado veinte días más para analizar el documento, la ley establece que la ampliación del plazo no puede superar la mitad del tiempo concedido inicialmente, en este caso quince días. El documento será definitivo cuando Fernández Montes haya formulado observaciones sobre el resultado de la auditoría. Hasta entonces, y según aseguraron ayer desde el Ayuntamiento, «sólo el interventor y el exalcalde» tendrán acceso al informe.

El interventor envió la auditoría al exregidor el 1 de septiembre por su condición de máximo responsable municipal durante los ejercicios fiscalizados. La empresa encargada de realizar la auditoría contable solicitó en mayo una prórroga de un mes, sin coste añadido para las arcas locales, debido a la vastedad de la documentación a analizar y a la necesidad de solicitar nueva información para cuadrar las cuentas del Ayuntamiento. La puesta en marcha de una auditoría externa fue uno de los grandes reclamos electorales de las cuatro formaciones -PSOE, Ciudadanos, Costa del Sol Sí Puede e IU- que desalojaron al PP de la Alcaldía tras veinte años de incontestable mandato, siempre bajo mayorías absolutas, de Fernández Montes. En caso de que los auditores hayan detectado irregularidades, el Ayuntamiento deberá trasladar el informe a Fiscalía.

El nuevo Gobierno local, presidido por el socialista José Ortiz, convocó un concurso público para auditar la situación financiera del Consistorio y de las empresas municipales, con una deuda que desde la Concejalía de Economía cifran en más de 200 millones de euros, y para investigar «la legalidad» de la gestión municipal desde 2011 hasta 2014. La auditoría económica fue adjudicada a una empresa madrileña por 23.900 euros y el procedimiento de carácter legal fue asignado a una firma malagueña por 37.300 euros. La deuda municipal ha sido el principal objeto de disputa entre el PP y el PSOE durante este primer año de legislatura. Los populares han denunciado públicamente en varias ocasiones que el PSOE no ha acreditado con documentación oficial la existencia de un débito tan cuantioso. La publicación en diciembre de un informe elaborado por una consultora, que concluyó que el Ayuntamiento de Torremolinos había sobredimensionado sus ingresos mientras ocultaba su deuda real desde 2012 hasta 2014, volvió a arrojar dudas sobre la gestión económica de Fernández Montes, que él mismo calificó de «brillante» durante la campaña electoral y en el pleno de investidura.

Intervención

El nuevo interventor municipal, un habilitado nacional contratado en abril después de que este cargo, fundamental para fiscalizar la gestión municipal, haya sido cubierto de forma accidental durante más de dos décadas, será el encargado de dirigir el procedimiento. Una vez incluidas las alegaciones de Fernández Montes, la auditoría se hará pública y determinará cuál es la deuda real del Ayuntamiento y de las empresas municipales.

Tras perder la votación de investidura ante Ortiz, Fernández Montes anunció que dejaba su acta de concejal. Sus continuas tensiones con el grupo municipal del PP, que llegó a pedir su salida durante una reunión concertada a sus espaldas con el presidente provincial del partido, Elías Bendodo, han marcado este primer año de legislatura. Los populares, ahora liderados por Margarita del Cid, pretenden desmarcarse de la actitud y las opiniones de Fernández Montes, que ha llegado a criticar asuntos que habían sido respaldados en pleno por sus antiguos concejales.

Por su parte, el bloqueo presupuestario y la alarmante subida del plazo medio de pago a proveedores, que en el último año casi se ha duplicado hasta llegar a los 155 días, han debilitado al PSOE. En medio de este escenario, con ambos partidos tocados, el resultado de la auditoría podría resultar crucial para dar o quitar razones.