Ciudadanos renunciará a las delegaciones especiales y a la dedicación exclusiva en Benalmádena

Los concejales del tripartito y de Ciudadanos y Costa del Sol Sí Puede, tras la investidura de Navas.
Los concejales del tripartito y de Ciudadanos y Costa del Sol Sí Puede, tras la investidura de Navas. / Alberto Gómez
  • El cambio de decisión de la formación naranja obliga al alcalde a reconfigurar su organigrama pero no compromete el pacto de estabilidad

La polémica originada por el organigrama de la nueva corporación municipal de Benalmádena, donde los concejales de Ciudadanos y Costa del Sol Sí Puede iban a cobrar el mismo sueldo que los ediles de gobierno pese a su condición de miembros de la oposición, provocó ayer un cambio de rumbo por parte de la formación naranja, que anunció que renunciará a la dedicación exclusiva. La decisión de los de Albert Rivera y las críticas suscitadas por el desequilibrio salarial entre los cuatro partidos de la oposición obligará al alcalde, el socialista Víctor Navas, a reconfigurar el esquema corporativo, cuyos cambios podrían ser consensuados mañana durante la junta de portavoces.

El sueldo de los concejales del tripartito compuesto por PSOE, Izquierda Unida y Alternativa por Benalmádena es de 44.559 euros anules, uno de los más bajos de la provincia. Lo inusual del organigrama de Benalmádena es que cinco miembros de la oposición –los tres representantes de Ciudadanos y los dos de Costa del Sol Sí Puede– reciban el mismo salario que los ediles con responsabilidades de gobierno, una situación de privilegio justificada por la creación de delegaciones especiales y que contrasta con el aislamiento del PP y Vecinos por Benalmádena, las dos únicas fuerzas que no apoyaron la investidura de Navas y cuyos concejales cobrarán 12.209 euros anuales por asistir a los plenos.

La decisión de Ciudadanos desencadenará cambios en el reparto de las dedicaciones exclusivas y parciales pero no compromete el pacto de estabilidad firmado por los grupos que votaron a favor del candidato socialista. El portavoz de la formación naranja, Bernardo Jiménez, aseguró ayer a este periódico que «el desacuerdo percibido en la calle y las redes sociales» ha sido determinante para renunciar a las delegaciones especiales: «Estamos al servicio de la gente, y si no comparten alguna de nuestras decisiones, se cambia». Jiménez animó al PP «a aceptar parte de las dedicaciones exclusivas si se atreven a hacer una oposición leal y constructiva» y envió un mensaje de tranquilidad al alcalde: «Nuestro compromiso de no apoyar una moción de censura no depende de un sueldo, sino del cumplimiento del acuerdo programático».

Delegados especiales

Por su parte, los dos concejales de Costa del Sol Sí Puede mantendrán la dedicación exclusiva y seguirán figurando como delegados especiales, si bien aceptarán la retribución equivalente a tres salarios mínimos y donarán el resto «a proyectos con carácter social». Desde el partido auspiciado por Podemos argumentan que su labor –la creación de un portal de transparencia y la puesta en marcha de una oficina de rescate ciudadano y de un calendario de actividades culturales– «impide realizar otro trabajo y requiere exclusividad», algo que entienden que «es totalmente compatible con estar en la oposición».

Del PP, solo su portavoz, Concha Cifrián, cuenta con dedicación exclusiva. Su sueldo es de 28.722 euros. Navas ya aseguró que está dispuesto a buscar fórmulas para dar mayor protagonismo a los populares, «siempre y cuando firmen el pacto de estabilidad y hagan una oposición responsable, sin conspirar en la sombra para preparar una moción de censura como las que ha sufrido Benalmádena en las dos últimas legislaturas». Los ediles de Ciudadanos pasarán previsiblemente en los próximos días a tener dedicación parcial, con un salario aún por decidir.