El alcalde reconoce que paga dedicación exclusiva a la oposición para evitar una moción de censura

Víctor Navas, durante su investidura como alcalde.
Víctor Navas, durante su investidura como alcalde. / Alberto Gómez
  • Navas justifica los sueldos de Costa del Sol Sí Puede y Ciudadanos, que cobran como ediles de gobierno, por «la necesidad de dar estabilidad al municipio»

Vuelven las turbulencias políticas a Benalmádena. Los salarios y la dedicación exclusiva de los representantes de Ciudadanos y Costa del Sol Sí Puede, que cobrarán el mismo sueldo que los concejales de gobierno pese a su supuesta condición de miembros de la oposición, destapó ayer la caja de los truenos en la sesión plenaria del Ayuntamiento, donde se aprobó el organigrama de la nueva corporación municipal. Como adelantó ayer este periódico, los tres ediles de la formación naranja y los dos del partido respaldado por Podemos, cuyos apoyos resultaron fundamentales en la investidura del socialista Víctor Navas como alcalde, recibirán 44.559 euros anuales cada uno, lejos de los 12.209 euros que obtendrán ocho de los nueve concejales del PP.

Tanto los ediles de Ciudadanos como los de Costa del Sol Sí Puede cuentan con una posición de privilegio en la relación de cargos corporativos, donde aparecen como «delegados especiales», una figura legal poco común que les permite navegar entre las aguas del gobierno y la oposición. Aunque rechazaron formar parte del tripartito formado por PSOE, Izquierda Unida y Alternativa por Benalmádena, el alcalde les ha asignado dedicación exclusiva, una medida que aumenta en casi 200.000 euros anuales los gastos por nóminas de la corporación, que pasan de los 588.747 euros consignados en los últimos presupuestos a los 785.963 euros actuales.

Los populares y la formación local Vecinos por Benalmádena (VPB), los dos únicos partidos que no votaron a favor de Navas, quedan relegados a concejales sin dedicación exclusiva y cobrarán únicamente por asistir a los plenos, a excepción de la portavoz del PP, Concha Cifrián, que recibirá 28.722 euros anuales. En declaraciones realizadas ayer a SUR, el alcalde justificó esta brecha salarial entre los partidos de la oposición por «la necesidad de garantizar la estabilidad política de los próximos cuatro años y de blindarme con un pacto» frente a una posible moción de censura. Navas, de hecho, supedita una hipotética reorganización de la corporación a la firma por parte del PP y VPB del acuerdo de gobernabilidad al que llegaron el resto de formaciones: «Benalmádena ha sufrido dos mociones de censura en las dos últimas legislaturas y mi principal objetivo es dar estabilidad al municipio».

El alcalde dejó la puerta abierta a la entrada de Ciudadanos y Costa del Sol Sí Puede en el Gobierno municipal y aseguró que el sobrecoste provocado por las delegaciones especiales queda paliado «por otras medidas, como la negativa a usar el servicio de escoltas que tenía la exalcaldesa». En cuanto al aislamiento del PP en la nueva lista de cargos corporativos, Navas aseguró que está dispuesto a buscar fórmulas para dar mayor protagonismo a los populares, «siempre y cuando firmen el pacto de estabilidad y hagan una oposición responsable, sin conspirar en la sombra para preparar una moción de censura».

«Totalmente compatible»

Los concejales de Ciudadanos y Costa del Sol Sí Puede insisten en que su condición de delegados especiales es «totalmente compatible» con su labor en la oposición, aunque el partido auspiciado por Podemos asumirá tareas propias del equipo de gobierno, como la puesta en marcha de una oficina de rescate ciudadano y la configuración de un calendario de actividades culturales. «Es una forma de que se cumplan nuestras líneas moradas», sostiene el portavoz del grupo, Enrique García. En cuanto a los de Albert Rivera, su principal misión será «fiscalizar» el trabajo del tripartito «para velar por el cumplimiento del acuerdo programático». El número 1 de la formación naranja en el municipio, Bernardo Jiménez, admitió ayer a este periódico que «no sería malo» replantearse que haya más concejales del PP con dedicación exclusiva.

Por su parte, la portavoz popular acusó a Navas de haberse «desenmascarado» aprobando una figura, la de delegado especial, que nunca ha existido en el Ayuntamiento, y le pidió «que no intente engañar a la ciudadanía y que presente el gobierno tal y como es: la unión de cinco partidos políticos con el único afán de desbancar a la fuerza más votada». Cifrián aseguró que su partido no entiende que los concejales «que se autodefinen como oposición pasen a cobrar igual que aquellos que sí asumen delegaciones de gobierno» y matizó que la exalcaldesa, Paloma García Gálvez, renunció al vehículo oficial que utilizaba el socialista Javier Carnero.

La nueva corporación municipal mantiene los doce cargos de confianza que tenía la anterior, repartidos ahora así: seis del PSOE, dos de Ciudadanos, dos de IU, uno de Alternativa y uno de Costa del Sol Sí Puede.