Un viaje por la historia del Carnaval de Málaga a través de sus platos en la conferencia inaugural

Varela, Garrido y Peláez, con sus platos./Eduardo Nieto
Varela, Garrido y Peláez, con sus platos. / Eduardo Nieto

Esperanza Peláez, Sergio Garrido y Víctor Varela repasan la relación de la fiesta y la gastronomía

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

El Carnaval de Málaga salió ayer de viaje a través de los sentidos. La periodista Esperanza Peláez, el cocinero Sergio Garrido y el barman Víctor Varela convirtieron la conferencia inaugural de la fiesta en un ‘showcooking’ en directo y sacaron a pasear a los espectadores por los carnavales de medio mundo. En un evento titulado ‘Con sabor a Carnaval’ y organizado por el Aula de Cultura de SUR y la Fundación La Caixa, los tres conferenciantes viajaron a las fiestas de Brasil, de Tenerife o de Italia y prepararon platos como una gianduja ibérica o una pestirinha de aguacate y cócteles como una caipirinha con toques de plátano o un negroni con vermut de Málaga. Como colofón elaboraron un plato y una bebida sobre lo que a ellos les evoca la fiesta: Sergio Garrido hizo ‘La vida del boquerón’, que fue una milhoja de boquerones fritos, en vinagre, berenjenas y miel de Frigiliana; y Víctor Varela un ‘GuateMálaga’, cóctel a base de vino dulce, ron y zumo de limón.

Aunque elaboraron platos basados en conceptos de la gastronomía más creativa, la conferencia sirvió también para analizar las comidas típicas de estas fiestas. Esperanza Peláez, que ejerció de maestra de ceremonias, explicó que antiguamente era «una fiesta popular de un pueblo hambriento» en el que cada uno comía lo que podía y no había ningún plato asociado con la celebración. En este sentido, dijo que la gastronomía se incorpora al Carnaval tras la dictadura y que hoy se utiliza como resistencia a la pérdida de los valores culturales.

Ahondando un poco en la historia, Peláez detalló tres tipos de comida que se repiten en estas fechas en distintos puntos del mundo. Por una parte, dijo, están los rellenos que se encuentran en Andalucía, Extremadura, Galicia o parte de Italia y que se complementan con especias, considerados un producto de lujo «como nota festiva». El segundo son los platos tipo feijoada, que no dejan de ser un potaje de esclavos en el que las legumbres se alegran con las piezas más baratas del cerdo. Y por último los dulces de masa, productos «baratos, calóricos, que se elaboran a pie de calle y que sirven para llenar el estómago y prevenir los efectos del alcohol».

La también coordinadora del suplemento ‘Málaga en la Mesa’ que edita SUR, lamentó que sólo hay un plato en el recetario tradicional que se apellide Carnaval: un relleno elaborado con carnes que aún se puede comer en el norte de la provincia.

Los conferenciantes fueron presentados por el periodista Pepelu Ramos, que tuvo unas bellas palabras de recuerdo para el recientemente fallecido Antonio Garrido Moraga, que fue el encargado de ofrecer la conferencia inaugural en el año 1997.

Al comienzo del acto se proyectó un vídeo en el que se abordó la relación del Carnaval y la gastronomía a lo largo de la historia. Con declaraciones de Julio Caro Baroja y diferentes referencias al ‘Libro del Buen Amor’ del Arcipreste de Hita. Dieron la bienvenida a los asistentes el presidente del Carnaval, Rafael Acejo, y el responsable del Aula de SUR, Pablo Aranda.

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