Aquel verano que Rafael Yus empezó a investigar

No hay un solo día que Rafael Yus no que se ponga delante del microscopio.

No sabe lo que es la siesta, es autor de más de 200 libros y de cerca de 700 artículos en revistas especializadas. Es uno de los mayores especialistas en brúquidos

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Su madre, que era maestra, le inculcó de pequeño que el tiempo es oro. De manera que cuando en verano lo veía con los brazos cruzados y aburrido, no dudaba en ponerle una tabla de cuentas. Quizá por ello, a sus 65 años, Rafael Yus Ramos, no sabe lo que es echarse la siesta, incluso en verano. Así que mientras otros duermen y reponen fuerzas después de una calurosa mañana de playa, él no hay un sólo día del año que no lo dedique a estudiar, escribir artículos y libros y a describir insectos de colecciones museísticas de todas partes del mundo (España, Marruecos o Italia).

No en vano, está considerado uno de los mayores especialistas en Europa, y por supuesto en España, en brúquidos, un tipo de coleóptero de pequeño tamaño que ataca a las legumbres. Aunque lleva cinco años jubilado, sigue trabajando con la misma determinación de siempre. Es de los que asegura que le falta tiempo para todo lo que quiere hacer. Leer su curriculum personal es como leer un libro (suma 180 páginas). En su haber tiene más de 200 libros publicados de carácter científico y didáctico. Asimismo es autor de un sin fin de artículos y trabajos en revistas especializadas relacionadas tanto con la educación como con la ciencia. La lista de artículos supera los 700. Los últimos años los ha dedicado, entre otras muchas cosas, a acabar la Historia Natural de Sierra Tejeda, Almijara y Acantilados de Maro (17 tomos en total), un proyecto que tenía inacabado con el que estaba en deuda y que confía que pronto vea la luz.

El primer microscopio que le regalaron era japonés, recuerda Yus. «Casi se veían las cosas mejor a simple vista que con el visor», afirma. Ello no impidió que terminara convirtiéndose en un experto mundial en un tipo de coleópteros que ataca a las legumbres, los brúquidos.Es la mayor autoridad en España en la materia.

Su afición por la ciencia le viene de joven. Siendo un adolescente cuando terminó por leerse todos los libros que había en su casa, empezó con los de la Biblioteca de Melilla, donde vivió desde los 4 años. Hasta entonces residió con su familia en San Juan de las Minas, en la provincia marroquí de Nador, donde nació en 1952. «Me sentí atraído por los libros científicos», señala, aunque asegura que era como cualquier otro joven. «Iba a la playa. Me iba de novias. Iba a donde iban mis amigos. Pero había horas muertas que dedicaba a leer», recuerda.

Según Yus, que es coordinador del Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía-Ecologistas en Acción, plataforma desde la que ha realizado todo tipo de denuncias contra las construcciones ilegales en el campo, también tuvo la gran suerte de contar con muy buenos profesores durante el bachillerato, entre otros Lorenzo Cerezuela y Xavier Llimona. Antes de empezar a estudiar en la Universidad -ingresó en 1969 en la Facultad de Ciencias de Granada- Rafael Yus ya había publicado varios artículos en revistas científicas. «El primero lo hice en colaboración con el célebre entomólogo melillense Anselmo Pardo Alcaide, que me instruyó en los conocimientos básicos de entomología. Trataba sobre un tipo de insectos que se alimentaban de cadáveres», recuerda.

Museos de todo el mundo, incluido el Museo Nacional de Ciencias Naturales, dependiente del CSIC, le han encomendado que identificara sus colecciones de insectos brúquidos, una especialización a la que llegó por consejo del que fuera su maestro Anselmo Pardo. «A lo largo de mi carrera he descubierto media docena de nuevas especies», declara.

Se sintió atraído por la ciencia desde joven y tuvo la suerte de contar con buenos maestros

Además, reconoce que posee la mayor colección científica que hay en España de este tipo de coleópteros, colección que tiene apalabrado donar al Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Precisamente sobre los brúquidos versó la tesis que le valió conseguir el doctorado, que realizó en el Centro Experimental de La Mayora (Algarrobo).

Casado y con tres hijos, ya mayores, siempre tuvo claro que las vacaciones de verano había que dedicárselas a la familia. Aunque, «eso sí, siempre buscaba un paraje natural de Norte de España por aquello del fresquito».

Pero Yus, no destaca sólo como científico. De hecho, buena parte de su carrera profesional ha estado relacionada con la enseñanza. Ha ejercido como profesor en Melilla, Nerja, Torrox y Vélez-Málaga. Durante nueve años fue además coordinador del Centro del Profesorado (CEP) de la Axarquía, publicando numerosos libros. Entre ellos, «Temas transversales. Hacia una nueva escuela», traducido al portugués, «Educación integral. Una educación holística para el siglo XXI», de dos tomos. Asi mismo es autor de libros de texto de Biología y Geología de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). La Junta de Andalucía le encargó la redacción de unos materiales para ayudar al profesorado de enseñanza media a introducir los temas transversales en el aula, aunque nunca se publicó como tal, pero si sirvió de plataforma para impulsar en el IES Reyes Católicos de Vélez-Málaga un proyecto de educación en valores bajo el programa oficial de ‘Escuela, espacio de Paz’. También colaboró como consultor extranjero en el Ministerio de Educación de Georgia (antigua URSS) por encargo del Banco Mundial.

Yus, que vive en Vélez-Málaga, dedica la mayor parte del día a trabajar, aun estando jubilado. Su máxima sigue siendo la que le inculcó su madre de pequeño: que el tiempo es muy valioso, incluso en verano, aunque ello no le impide divertirse con su familia y amigos.

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