Vélez insiste en retomar el tranvía y pide que se fiscalice también la gestión del PP

El tranvía de Vélez, parado en junio de 2012. /SUR
El tranvía de Vélez, parado en junio de 2012. / SUR

El alcalde, Antonio Moreno, minimiza el duro informe del Tribunal de Cuentas y aclara que nadie del actual gobierno estaba cuando ocurrieron los hechos del informe

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El equipo de gobierno del Ayuntamiento (PSOE, PA, GIPMTM y un edil no adscrito) confirmó de nuevo ayer su intención de volver a poner en servicio la línea de tranvía, paralizada desde junio de 2012. Y ello a pesar del informe del Tribunal de Cuentas del Estado sobre este sistema de transporte en el municipio, documento que señala que no se motivó suficientemente su ejecución en la localidad.

El alcalde, el socialista Antonio Moreno, aseguró ayer a través de un comunicado emitido tras la comparecencia en el Congreso de los Diputados del presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, acerca del informe de fiscalización sobre este transporte veleño, que va a dirigir al grupo parlamentario socialista para que, desde el Congreso de los Diputados, se eleve la propuesta de que el mismo Tribunal de Cuentas «investigue todo lo ocurrido desde la paralización del tranvía hasta nuestros días, ya que las pérdidas ocasionadas son cuantiosas».

El Ayuntamiento ha aclarado que los hechos objeto del informe «ocurrieron en una etapa en la que nadie del actual equipo de gobierno ocupaba un puesto en la corporación».

Además, ha recordado que el Tribunal de Cuentas detecta tan solo cinco supuestas irregularidades», pero que tras el recurso presentado por el Ayuntamiento, quedaron solo tres. Según el Consistorio, las irregularidades se refieren a una discrepancia en el pago en la liquidación de unos intereses que se generaron en 2011 y 2012, cuando era el PP el que regentaba la Alcaldía de la ciudad; a la liquidación de la indemnización a pagar a la empresa que tenía la concesión de las líneas Vélez-Torre y Vélez-Caleta, y una diferencia de 20.000 euros que se origina en cuatro meses que el Ayuntamiento estuvo cobrando el precio del billete, de 1,20 euros, a un euro. «Por tanto, en el informe del Tribunal de Cuentas no se investiga la falta de claridad en los contratos, ni la falta de control en las obras, ni ninguna de las otras cuestiones que han aparecido y han sido criticadas, animadas por el PP», según el equipo de gobierno.

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