Rincón de la Victoria cambia la iluminación para combatir el ‘mal verde’ en la Cueva del Tesoro

El alcalde, Francisco Salado, y los ediles de Cultura e Infraestructura, en el interior de la cavidad./Eugenio Cabezas
El alcalde, Francisco Salado, y los ediles de Cultura e Infraestructura, en el interior de la cavidad. / Eugenio Cabezas

El Ayuntamiento completa la renovación de 170 metros de barandillas para mejorar el estado de conservación de la gruta, que ha aumentado en un 30% sus visitantes

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Rincón de la Victoria presume de contar con la única gruta de origen submarino visitable de Europa, la Cueva del Tesoro. Como ocurre en la práctica totalidad de las cavidades turísticas, el ‘mal verde’, un hongo que se expande como consecuencia de la presión antrópica y por la iluminación artificial, venía amenazando en los últimos años el correcto estado de conservación de la cavidad, lo que ha llevado al Ayuntamiento a actuar.

Para ello, el Consistorio, que es el arrendatario de la cavidad, propiedad de la familia Laza Zerón, compuesta por seis hermanos, ha iniciado el cambio de su iluminación interior para combatir esta amenaza. El llamado ‘mal verde’ es un biodeterioro que se produce en las cuevas visitables a consecuencia de microorganismos que, gracias a la luz artificial, realizan la fotosíntesis y se desarrollan sobre las rocas, con la consiguiente erosión de las mismas.

El concejal de Cultura de Rincón de la Victoria, Antonio José Martín (PP), que visitó ayer la gruta junto al alcalde de Rincón de la Victoria, Francisco Salado (PP), y al edil de Infraestructura, Sergio Díaz, detalló que se están instalando unas bombillas especiales «que no dan calor», con la finalidad de avanzar en la conservación de este Bien de Interés Cultural (BIC).

Esta renovación se suma a la que acaba de culminarse en las barandillas y pasamanos de todo el enclave, que se encontraban en «mal estado» debido a la fuerte presencia de humedad y salinidad ambiental. En concreto, se han sustituido 170 metros lineales de barandillas por otras constituidas por un material que garantiza una mayor resistencia mecánica, no requiere mantenimiento e incluye iluminación.

La familia propietaria reclama que la cavidad sea gestionada por un equipo profesional

Por su parte, el alcalde aseguró que estas actuaciones, ejecutadas por la empresa Studio S S. L., con un presupuesto de 48.736,64 euros, contribuyen a conservar el BIC y a garantizar la seguridad y accesibilidad necesarias para que los visitantes disfruten de este espacio natural. Asimismo, detalló que el Ayuntamiento continuará con la promoción de «esta cueva única en Europa», cuyo número de visitantes ha aumentado cerca de un 30 por ciento en 2017 con respecto al año anterior.

Por su parte, Manuel Laza Zerón, copropietario de la gruta junto a sus cinco hermanas, manifestó ayer a SUR que el problema del ‘mal verde’ «afortunadamente ha quedado prácticamente erradicado de la cavidad, aunque no ha sido porque se hayan sustituido todas las luminarias, sino porque se llevó a cabo una actuación de limpieza y se reorientaron los puntos de luz». «Espero que se cambien ahora todas por luces frías para evitar que vuelva a aparecer», aseguró.

Laza lamentó que la cavidad siga sin contar con un arqueólogo al frente de su gestión. «En todas las cuevas turísticas hay un equipo de profesionales, se lo he propuesto al Ayuntamiento muchas veces, que cree una fundación y que ampliemos el contrato de arrendamiento, que vence en 2021, otros 15 ó 30 años, pero si se gestiona de otra manera», apuntó el copropietario, quien recordó que el expediente para expropiar la cavidad iniciado por el Ayuntamiento hace unos años está en vía judicial, ya que el Consistorio no está de acuerdo con la tasación realizada por tres expertos, que valoraron la gruta en 4,9 millones de euros, frente a los 91.827 euros que ofrece el Consistorio.

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