Retoman las obras de la primera depuradora de Nerja tras diez meses de parálisis

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Diez meses después de que se retiraran las máquinas que instalaron un tramo de un colector urbano en el entorno de la playa de Burriana, a mediados de abril de 2017, ayer regresaron a las calles de Nerja los operarios de la empresa adjudicataria de las obras de la primera depuradora de Nerja, Isolux-Corsán-Corviam, que está en concurso de acreedores desde el pasado verano. Un mes después de lo que comunicaron los técnicos de la firma al Ayuntamiento, retomaron los trabajos en las inmediaciones de la estación de bombeo de la desembocadura del río Chíllar, donde instalarán un colector de casi un kilómetro, a lo largo de la avenida Antonio Ferrandis 'Chanquete', hasta unirlo con el colocado en 2015 en la céntrica calle Diputación.

De esta forma, los trabajos se reanudan, cuando están al 80% de ejecución, aunque pendientes de definirse un proyecto complementario para incorporar ocho de los once puntos de vertidos no previstos en el aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente a finales de 2013. Los trabajos de la depuradora nerjeña comenzaron hace ahora cuatro años y deberían haberse finalizado a mediados de 2016. Tienen un coste inicialmente previsto de 23,24 millones de euros, que paga el Gobierno central. El Ministerio autorizó la pasada semana la reanudación una vez que la empresa entregó las garantías financieras para los trabajos.

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