Las restricciones para el regadío en la Axarquía empezarán a aplicarse desde el 1 de diciembre

El descenso del nivel del agua en la presa de La Viñuela resulta cada vez más alarmante /A. P.
El descenso del nivel del agua en la presa de La Viñuela resulta cada vez más alarmante / A. P.

Se instalarán reguladores a las comunidades de regantes para controlar la cantidad máxima de agua del embalse que puede recibir cada mes

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Las restricciones del 60 por ciento del agua del embalse de La Viñuela para el regadío en la comarca de la Axarquía comenzarán a aplicarse finalmente a partir del 1 de diciembre próximo. Al menos, así lo acordaron ayer los representantes de las comunidades de regantes totalmente legalizadas que hay en la zona –sólo 10 de las 83 que existen tienen concesiones otorgadas– y los responsables de la Delegación Territorial de Medio Ambiente durante la primera reunión de la mesa técnica creada para decidir cómo y a partir de cuándo comenzará el recorte de la dotación para el regadío.

La Junta impuso en el comité de gestión celebrado la pasada semana a los regantes un recorte del 60 por ciento del agua del pantano, lo que significa que sólo podrán disponer del 40 por ciento de los recursos hídricos almacenados en el embalse respecto al anterior año hidrológico. Los agricultores pertenecientes a la zona del Guaro utilizaron el pasado año 23 hectómetros cúbicos de agua de la presa, sin embargo en el año hidrológico que acaba de comenzar sólo podrán disponer de 10 hectómetros cúbicos, aunque está sujeto a nuevos recortes si sigue sin llover, y ello con el objetivo de garantizar el abastecimiento a la población durante dos años.

El lunes, nueva reunión para hablar de las regeneradas

Regantes y técnicos de Medio Ambiente volverán a encontrarse el próximo lunes 27 para tratar de acordar cómo y desde cuándo se podrán incorporar al sistema de regadío del Guaro las aguas regeneradas de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDARs) de Vélez y Algarrobo, un asunto que todavía no tienen claras las partes. Los agricultores pretenden aprovechar este nuevo encuentro para exigir también un mayor caudal para regadío de aguas subterráneas si no se quiere poner en riesgo las plantaciones de frutas subtropicales en la comarca.

Para controlar que todas las comunidades de regantes reciben el agua que les corresponde y que ninguna con derecho se queda sin este recurso en la actual situación de sequía, independientemente de la cota en la que se encuentre, la mesa acordó que por parte de Medio Ambiente se instalen sistemas reguladores de caudal y se realicen lecturas periódicas de los mismos con el objetivo de cortar el suministro a aquellas que realicen algún tipo de fraude o que hayan recibido el volumen que les corresponde, que se va a decidir en función del número de hectáreas.

Esto significa que no habrá cortes propiamente dichos como el impuesto el pasado mes de abril y que se viene aplicando un día a la semana a cada margen del plan Guaro. En cambio se colocarán reductores en las tomas de las comunidades de regantes y sólo se cortará el suministro cuando reciban el volumen al que tienen derecho, de manera que serán las propias comunidades las que repartan el caudal entre sus agricultores socios.

No obstante, la propuesta con la que los técnicos de la Junta se presentaron en la mesa fue la de cortar el suministro de agua para regadío del embalse de La Viñuela desde hoy y hasta el próximo 30 de noviembre. «Por supuesto, la rechazamos de inmediato por entender que ello no iba a hacer otra cosa que crear una importante alarma social, mucha más de la que ya hay», declaró el presidente de la comunidad de regantes de Benamargosa y portavoz de la comisión que promueve la creación de la zona del Guaro de una Junta Central de Usuarios, Alejandro Clavero.

Lo que las comunidades tampoco querían es que se cortara el grifo del pantano una vez alcanzado el límite para riego de los 10 hectómetros cúbicos y no se controlara qué comunidades recibían agua y cuales no, por considerar que ello era injusto.

Los acuerdos de la mesa técnica se mantendrán hasta el próximo comité de gestión de la Axarquía previsto para febrero.

Los representantes de los regantes que participaron en la mesa técnica celebrada ayer, que se prolongó durante tres horas, pidieron por parte de la Junta se agilice al máximo la legalización de las comunidades que están en fase de tramitación, después de que Medio Ambiente haya exigido a las mismas que pongan al día toda su documentación con la amenaza de no darles agua si no lo hacen. La zona regable del Guaro (Axarquía) cuenta con 83 comunidades de regantes, de las que sólo 19 están constituidas, 10 cuentan con concesiones de agua otorgadas, 47 están aún en tramitación y nueve no han presentado ningún tipo de documentación a pesar de los requerimientos de la Junta.

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