Quejas por la suciedad en un sendero cerrado desde 2002

El sendero abrió sus puertas a principios de los años noventa. /E. C.
El sendero abrió sus puertas a principios de los años noventa. / E. C.

El paseo de los Carabineros, entre los acantilados urbanos, acumula centenares de kilos de basura y se ha convertido en el hogar de indigentes

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Las vistas desde el Balcón de Europa no dejan a nadie indiferente. La belleza del entorno, con el impresionante abrigo natural de la Sierra Almijara, y el mar Mediterráneo bajo los pies, son todo un símbolo turístico de Nerja. Sin embargo, a escasos metros, la belleza de los acantilados esconde un auténtico vertedero, en la zona del paseo de los Carabineros, un sendero peatonal que atraviesa la zona de los acantilados situados debajo de la calle Carabeo y que permanece cerrado, por orden de la Demarcación de Costas, desde hace 15 años, debido al peligro de desprendimientos de rocas.

A pesar de que está prohibido el acceso, el entorno se ha convertido, desde hace años, en un refugio habitual de indigentes y personas sin hogar, que se instalan allí, entre las calas, con sus tiendas de campaña, sombrillas, y demás mobiliario playero, dejando un reguero de suciedad, lo que no deja de generar constantes quejas de los vecinos del entorno. El Ayuntamiento intenta limpiarlo cada cierto tiempo, pero no consigue encontrar una solución para evitar estos asentamientos ilegales. Fuentes municipales apuntaron que cada dos meses se realiza una limpieza, y que en las últimas han sacado de la zona entre 1.500 y 2.000 kilos de basuras.

Sin embargo, los vecinos reclaman una mayor presencia policial. Además, piden que se ejecute la demolición de un antiguo chiringuito privado situado en la playa de Calahonda, al comienzo del sendero, que fue clausurado por el Ayuntamiento, en septiembre de 2014, tras sucesivas denuncias por exceso de ruido. El Consistorio negocia para su adquisición y poder ampliar así la playa, con un coste previsto de un millón de euros, en un expediente iniciado en 2015.

Respecto al sendero peatonal, desde que fue clausurado en 2002, se han sucedido los anuncios de proyectos para reabrirlo, sin que ninguno se haya llevado a cabo. El entorno, de unos 1.200 metros de longitud y que conecta las playas de Calahonda y Carabeíllo, se ha convertido en un lugar repleto de basuras, en el que la vegetación plantada hace más de veinte años se ha apoderado de todo el recorrido, con grandes ejemplares de ficus. La Asociación de Empresarios de Nerja (AEN) ha venido reclamando la necesidad de su reapertura inmediata, para lo cual plantean solicitar fondos a la Diputación, dentro del proyecto de la Senda Litoral. De hecho, en 2015 se proyectó la reapertura de un primer tramo del paseo, de 200 metros, con esta iniciativa.

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