Productores de aguacates recurren a la vigilancia privada para evitar los robos

Un agricultor frustró un robo al sorprender a los ladrones./SUR
Un agricultor frustró un robo al sorprender a los ladrones. / SUR

Agricultores se quejan de la gran cantidad de sustracciones que se están registrando en el campo debido al alto precio del fruto

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Con cotizaciones en el campo por encima de los 2,5 euros el kilos y hasta tres para los calibres más grandes, las explotaciones de aguacates de la provincia se han convertido en pasto de los ladrones, con robos casi a diario de frutas, debido a la falta de vigilancia en el medio rural que hay en muchos municipios.

Uno de los muchos productores afectados es Francisco Torres, que ha tenido que contratar a un guarda para que vigile su explotación de aguacates después de haber sufrido dos robos casi seguidos con más de 1.000 kilos de fruta sustraída. La rápida actuación del vigilante en el último permitió a Torres frustrar el robo, ya que la presencia del guarda llevó a los ladrones a abandonar apresuradamente la finca dejando los sacos llenos de aguacates junto a una valla.

«Hay noches que me quedo vigilando para evitar que me roben, porque con sólo 1.000 kilos de fruta que se lleven estamos hablando de un valor de 2.500 euros», ha explicado Torres, que tiene la finca en el valle del Guadalhorce.

La preocupación que está generando los robos en el campo ha llevado a la asociación Española de Productores de Frutas Tropicales a pedir a empresas de vigilancia presupuesto para poder obtener un buen precio para los socios de colectivo. «La gente no se quiere arriesgar y cada vez son más los productores que contratan a guardas rurales y vigilantes para ahuyentar a los ladrones», ha declarado el presidente de la asociación, José Linares. «Otros adelantan la cosecha por temor a que le roben la producción, aunque es ahora cuando la fruta comienza a estar apta para ser consumida», ha explicado Linares, que ha asegurado que hace semanas que se están registrando sustracciones.

Los aguacates deben ser recolectados con cuidado y transportados en cajas y no en sacos, ya que una mala manipulación termina causándoles daños que les restan valor. «Pero a quienes lo roban lo único que les interesa es hacer dinero fácil», ha apuntado Linares, que ha valorado positivamente el uso del helicóptero de la Policía Nacional en zonas como el municipio de Vélez-Málaga en horario nocturno para vigilar las zonas de producción.

Organizaciones agrarias como Asaja Málaga han reclamado recientemente más coordinación entre las instituciones para hacer frente a las sustracciones en las explotaciones agrarias y ganaderas. La asociación realizó esta petición a finales de noviembre después de registrarse un repunte de robos de aguacates y aceitunas.

El colectivo ve con buenos ojos la edición de la Guía Conduce por parte de la Subdelegación del Gobierno, por entender que supone un importante y necesario control, aunque ha demandado reuniones para la coordinación de las fuerzas de seguridad (Guardia Civil, Grupos ROCA y GIR).

Agricultores por su parte reclaman que por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se incremente la vigilancia en el campo, y que por parte de las policías locales se realicen controles en los mercadillos y almacenes con el objetivo de comprobar su procedencia. También piden que se establezcan controles en los caminos que sirven de acceso a las fincas y áreas de producción.

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