Una patrulla de la Guardia Civil evita que un hombre se precipite por un viaducto de la A-7 en Nerja

Viaducto sobre el río Chíllar, donde ocurrieron los hechos. /Eugenio Cabezas
Viaducto sobre el río Chíllar, donde ocurrieron los hechos. / Eugenio Cabezas

Los agentes consiguieron acercarse hasta el individuo tras conversar con él durante casi 30 minutos y en un descuido lo agarraron por el brazo

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Asomado al filo del puente, sujetándose con los brazos a la barandilla, mirando hacia abajo y con la clara intención de arrojarse al vacío para quitarse la vida. Así encontró una patrulla de la Guardia Civil del puesto principal de Nerja a un hombre de 41 años, vecino de la capital malagueña, en la tarde del pasado lunes, en el viaducto de la Autovía del Mediterráneo A-7 que cruza el río Chíllar, en sentido a la capital, a la altura del kilómetro 293.

Los agentes pararon el vehículo policial a una distancia prudencial, y comenzaron a hablar con él. Uno de los guardias fue poco a poco ganándose su confianza, hasta conseguir situarse a pocos metros, tras conversar con él durante casi media hora, intentando en todo momento convencerle de que depusiera de su actitud. Sin embargo, el individuo alegaba reiteradamente que padecía unos graves problemas económicos debido a su ludopatía, por lo que tenía intención de tirarse al vacío y quitarse la vida en un viaducto que alcanza los 80 metros de altura en esa zona.

El hombre, de 41 años y vecino de la capital, confesó que tenía problemas económicos

En un momento dado, cuando uno de los agentes se encontraba a apenas un metro del hombre, y cuando éste se estaba santiguando, el Guardia Civil nerjeño se abalanzó sobre él, en un descuido, y lo sujetó por el brazo, evitando que se arrojara por el puente. «Fueron unos minutos de mucha tensión, muy desagradables, porque realmente tenía muy claras sus intenciones, fue un milagro que lo pudiese sujetar por el brazo y que no se cayera o peor aún, que me arrastrara a mí con él», confesó el agente de la Benemérita, que prefirió mantenerse en el anonimato tras realizar este acto heroico, «aunque es nuestra obligación y el trabajo que tenemos que hacer a diario, para estas cosas nos pagan», apostilló el guardia civil.

Protecciones en Totalán

En el operativo participó también una unidad de tráfico del Instituto Armado, regulando la circulación y señalizando la zona para que los agentes pudieran aproximarse sin riesgos al hombre, que había dejado estacionado su vehículo en el arcen antes de saltar la barandilla con la intención de suicidarse. Una vez frustrado su intento de quitarse la vida, y debido a que la ambulancia de los servicios sanitarios tardaba mucho en llegar, fueron los propios agentes de la Benemérita los que lo llevaron en su coche patrulla hasta el centro de salud de Nerja, donde el hombre fue atendido por una crisis de ansiedad.

Los suicidios en viaductos de la autovía son, lamentablemente, muy habituales, especialmente en los puentes y viaductos que carecen de protección específica, como es el caso de éste de Nerja. Igual ocurre en el situado unos kilómetros más adelante, en la pedanía de Maro, o en el que salva el río de Torrox. Precisamente, en estos días, operarios de Carreteras del Estado están colocando un vallado de seguridad en el viaducto del arroyo de Totalán, donde en los últimos años se han producido varios suicidios, tras exigirlo los vecinos de los diseminados de la zona. El PSOE también registró una petición en el Congreso para que se llevara a cabo esta actuación en este enclave imítrofe entre la capital y Rincón de la Victoria.

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