Muere un matrimonio intoxicado por un brasero de carbón en su cortijo de Algarrobo

Cortijada de Algarrobo donde vivía el matrimonio, con la casa donde ocurrió el suceso en primer término. /Eugenio Cabezas
Cortijada de Algarrobo donde vivía el matrimonio, con la casa donde ocurrió el suceso en primer término. / Eugenio Cabezas

La pareja falleció por inhalación de monóxido de carbono y fue encontrada sin vida por uno de sus hijos el viernes por la tarde

EUGENIO CABEZAS y JUAN CANOMálaga

Las localidades axárquicas de Algarrobo y Vélez-Málaga amanecieron ayer teñidas de luto tras conocer el fallecimiento del matrimonio formado por José Manuel G. y Araceli M., de 56 y 57 años, respectivamente, que fueron encontrados sin vida, por uno de sus tres hijos, en la tarde noche del pasado viernes, en su cortijo situado en una zona próxima al campo de golf de Baviera. La principal hipótesis apunta a un nuevo caso de ‘muerte feliz’, esto es, ocasionada por una intoxicación de monóxido de carbono, originado por la combustión de un brasero de carbón que habían preparado en la tarde del pasado viernes para combatir el frío en la vivienda que compartían en una zona rural, conocida como Cortijada de los Gutiérrez.

El matrimonio era natural de Algarrobo, pero durante años vivieron en el centro de la capital de la Axarquía, concretamente en la conocida como plaza del Trabajo. Se habían dedicado a la venta ambulante en mercadillos, primero de frutas y luego de productos textiles. Tenían tres hijos, dos mujeres y un varón, y seis nietos, dos de cada uno de sus vástagos. Ambos estaban prejubilados por motivos de salud. Desde hace aproximadamente un año se habían instalado en el cortijo que él había heredado de sus padres, en esta zona rural, muy próxima al instituto de Algarrobo y al campo de golf veleño, y a escasos metros de la autovía del Mediterráneo, dentro del término municipal algarrobeño.

El matrimonio tenía tres hijos y se había dedicado a la venta ambulante

Al parecer, en la tarde del pasado viernes, ambos decidieron quemar carbón en el exterior de la casa, para calentarse, introduciéndolo posteriormente en un cubo en el salón. La vivienda no tiene chimenea, aunque sí cuenta con electricidad. Todo apunta a que la falta de ventilación del salón, unido a que se debieron quedarse dormidos, desencadenó la tragedia. El marido fue encontrado por su hijo en el suelo del dormitorio, mientras que la mujer estaba en el baño. La investigación apunta a que posiblemente ella se levantó de la cama al sentirse mal. Hasta el lugar se trasladaron los servicios de emergencias del 112, que solo pudieron confirmar la muerte de la pareja, y la Policía Nacional, que se ha hecho cargo de las investigaciones.

Conmoción en la zona

Las fuentes consultadas por SUR apuntaron que, con casi total seguridad, se trató de una muerte por inhalación de monóxido de carbono, a falta de los estudios complementarios. Los cuerpos sin vida del matrimonio fueron levantados con la autorización judicial a última hora del pasado viernes, y ayer se les practicó la autopsia en el Instituto de Medicina Legal de Málaga.

El suceso ha causado una gran conmoción en ambos municipios, donde las dos familias eran muy conocidas. El tanatorio del cementerio de Vélez-Málaga acogió ayer el duelo y hoy está previsto que ambos sean enterrados en el cementerio de Algarrobo, junto a la ermita de San Sebastián, en una ceremonia que arrancará a las 10.30 horas.

El caso más reciente de fallecimiento por inhalación de monóxido de carbono tuvo lugar el pasado septiembre en un hotel de la localidad cántabra de Isla, en el que resultaron intoxicadas más de 60 personas, vecinos todos ellos del núcleo rinconero de La Cala del Moral, que se encontraban de viaje por el norte de España. De todos los hospitalizados, José Manuel Calleja, de 62 años, fue el que falleció en el centro sanitario.

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