El estudio del uso de agua regenerada y sus efectos en tropicales se queda sin fondos

Planta de regeneración instalada en la EDAR de Algarrobo. :: a. p./
Planta de regeneración instalada en la EDAR de Algarrobo. :: a. p.

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El proyecto 'RichWater' financiado a través del programa Horizonte 2020, que desarrollan la empresa Bioazul, en colaboración con el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea (IHSM) La Mayora, amenaza con quedarse sin financiación. Ello que impedirá completar los estudios sobre el uso de aguas regeneradas y sus efectos en cultivos tropicales y hortícolas en la comarca. Aunque se trata de proyecto pionero en Europa que ha servido para promover también la creación de el Grupo Operativo Axarquía Sostenible como continuidad de RichWater, de momento garantizar ayudas para continuar. En julio de 2018 se queda sin financiación de la UE y la Junta de momento no ha convocado las ayudas para los grupos operativos.

A través de RichWater se ha implantado en la EDAR de Algarrobo una planta depuradora y regeneradora de aguas residuales desarrollada por Bioazul cuya finalidad es facilitar agua regenerada para el riego de explotaciones de tropicales y de hortícolas. Asimismo se ha iniciado la fase de experimentación para conocer los efectos que el uso del agua regenerada tiene sobre aspectos agronómicos como el crecimiento y desarrollo de las plantas (aguacate, mango y tomate), la cantidad de cosecha y la calidad del fruto.

Con la financiación disponible sólo podrá completar los estudios en los cultivos de tomate, pero no así los de tropicales. Según el director de proyectos de Bioazul, Rafael Casielles, para conocer todos los resultados es necesario que el proyecto tenga varios años más para poder completar los estudios.

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