PP, PA y C's esperan aprobar el presupuesto con el apoyo del nuevo edil no adscrito

El alcalde confía en que Óscar Campos respalde las cuentas a pesar de su marcha del partido naranja tras firmar la moción de censura el pasado junio

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Apenas seis meses después de salir adelante la moción de censura que el pasado 5 de junio aupó de nuevo a la Alcaldía de Rincón de la Victoria al popular Francisco Salado, gracias al apoyo de PA y Ciudadanos, al también vicepresidente de la Diputación se le ha complicado seriamente lo que resta de legislatura hasta los comicios de mayo de 2019, con el paso al grupo de no adscritos del hasta ahora concejal naranja Óscar Campos, por las diferencias que mantenía con la portavoz, Elena Aguilar. Este escenario, en el que el gobierno bipartito, de populares y andalucistas, se queda en minoría, con el único apoyo de la portavoz de C's, hace que el regidor y su equipo se tengan que esforzar, de ahora en adelante, aún más si cabe, en negociar todos los asuntos que lleven a los plenos.

La primera gran prueba de fuego vendrá mañana, con la sesión extraordinaria en la que se debatirá el presupuesto para 2018, además de la plantilla municipal y los planes de ajuste económico-financieros para posibilitar la dotación de nuevas plazas locales. «Esperamos que el paso a no adscritos de Óscar Campos no perjudique al acuerdo de gobernabilidad que teníamos con él y con su compañera Elena Aguilar, él ha manifestado que va a seguir colaborando en los asuntos que están comprometidos en ese pacto de investidura, que incluía 103 medidas, de las que muchas de ellas se van a poder poner en marcha con el presupuesto del próximo ejercicio», declaró ayer a SUR el alcalde.

Salado dijo que no quería entrar a valorar la decisión de Óscar Campos, «porque es un asunto que compete a otro partido», pero recordó que las discrepancias entre Campos y Aguilar eran «públicas» desde hacía unos meses, especialmente a raíz de conocerse una carta, firmada por más de una treintena de afiliados, en la que denunciaban supuestas irregularidades en la gestión del grupo municipal naranja y de la agrupación local por parte de Aguilar y su marido, Jordi Pons, que es el coordinador local.

«Desde hace dos años no se ha presentado por el despacho ni ha presentado escritos», dice Elena Aguilar

«Tendremos que negociar aún más si cabe con todos los grupos para sacar adelante los asuntos, no sólo con C's, sino también con los dos ediles no adscritos, Antonio Pérez y Óscar Campos, y con el resto de la oposición, PSOE, Ahora Rincón-Podemos e IU», declaró. El pleno convocado para las 12.00 horas de mañana dará cuenta, en su último apartado, del paso a no adscritos de Campos. El edil aseguró ayer a SUR que aún no tiene decidido el sentido de su voto de cara al pleno de mañana. «Estoy estudiando el presupuesto que he recogido hoy (por ayer) en un CD. Quiero reunirme con el concejal de Hacienda, Antonio Fernández (PP), y si los grupos de la oposición quieren explicarme algo, también estoy dispuesto, pero en mis ratos libres de trabajo».

Por su parte, Aguilar manifestó al diario digital 'Rincón Habla' que se enteró de la decisión de Campos por el secretario. «La situación será exactamente igual que antes, ya que desde hace dos años este concejal no se ha presentado por el despacho ni ha presentado escrito alguno, así que es una formalización de algo que ya estaba sucediendo. Es una crónica anunciada. No afecta en nada. El partido no sabía nada, se lo he tenido que comunicar personalmente porque no se ha dirigido a ellos», añadió. Este periódico intentó sin éxito hablar con ella.

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