Ecologistas denuncian ante la Fiscalía las tareas de regeneración de playas

Gena critica la «destrucción de ríos y arenales naturales para reconstruir puntos donde no puede haber playas»

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Los trabajos para poner a punto las playas de la Axarquía de cara a la temporada alta veraniega, que se vienen desarrollando desde hace varias semanas, han encendido las alarmas de los colectivos ecologistas, que consideran que se están produciendo «daños irreparables» al entorno litoral, con los movimientos de tierra desde unas zonas a otras. Por este motivo, el Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía, GENA-Ecologistas en Acción, denunció ayer ante la Fiscalía de Medio Ambiente de la Audiencia Provincial de Málaga «la destrucción» de ríos y playas naturales para labores de regeneración de «playas imposibles».

En este sentido, el presidente del colectivos, Rafael Yus, criticó el plan de regeneración de playas acometido estos días por la Demarcación de Costas del Ministerio de Medio Ambiente en el litoral de la Axarquía. Yus lamentó la destrucción de playas naturales y sus hábitats para la reconstrucción estacional de lugares donde no puede haber playas, «pues con toda seguridad, como se ha demostrado innumerables veces, los próximos temporales acabarán con ellas». Así, señaló que uno de los puntos escogidos para retirar arena es una playa de Benajarafe, en Vélez-Málaga, una práctica que «está eliminando la vegetación sammófila espontánea», entre la que se encuentran los lirios de mar, especie protegida por la legislación.

Asimismo, GENA advirtió de que se está rebajando el perfil de la playa, lo que hará que sea más vulnerable ante los próximos temporales y lo que repercutirá, a su vez, en la estabilidad de las playas aledañas. En el caso de la desembocadura del río Algarrobo, Yus alertó de que además de la retirada de arena fluvial, se está destruyendo la vegetación de ribera y el delta existente en la zona, «que actúa como espigón natural», manifestó.

Inversión de 2,55 millones

Según Yus, estas operaciones son «desconcertantes», pero obedecen a la presión política de los ayuntamientos para disponer de playas en todo su término, «algo totalmente imposible en muchos casos porque la dinámica marina no puede ser igual en toda la costa», apuntó. Puso de ejemplo la regeneración de la playa de Ferrara de Torrox, «una playa imposible debido a que la urbanización hasta pie de playa ha impedido su alimentación natural, de modo que algo tan costoso como el recién construido espigón junto al faro no ha podido impedir su erosión nada más estrenarse». Costas tiene previsto invertir antes del verano 2,55 millones para actuar en 13 localidades del litoral malagueño.

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