Dimite la junta de personal del Ayuntamiento por la «pérdida de independencia» del sindicato

Ayuntamiento de Alhaurín el Grande. :: fernando torres
/
Ayuntamiento de Alhaurín el Grande. :: fernando torres

En los próximos días se convocarán elecciones anticipadas para elegir a los representantes de los trabajadores públicos del municipio

FERNANDO TORRES ALHAURÍN EL GRANDE

Los cinco componentes de la junta de personal del Ayuntamiento de Alhaurín el Grande presentaron su dimisión de manera conjunta el pasado 19 de septiembre. Lo hicieron junto a los cinco suplentes que componen este órgano, encargado de representar a los trabajadores de la administración en la mesa de negociación frente al equipo de gobierno. La dimisión se hizo en respuesta a una serie de presuntas irregularidades, tales como «falta de información a los componentes», «ninguneo hacia los miembros» y, en definitiva, «pérdida de independencia» por las que ha pasado el organismo en los últimos meses. Estas quejas se recogen en varios escritos presentados a los responsables provinciales de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que recibió todos los votos en las elecciones de 2015 para componer el comité que ahora se ha disuelto a todos los efectos. En los próximos días se convocarán elecciones anticipadas para elegir a los representantes de los trabajadores públicos.

La junta de personal fue responsable de una serie de movilizaciones, protestas y reivindicaciones por los derechos de los trabajadores que hicieron mucho ruido y ocuparon un gran número de titulares en el año 2015 y parte de 2016. Según fuentes cercanas al conflicto, cuando Csif cosechó la mayoría de los votos «hubo una gran implicación por parte de la dirección sindical», quien prestó su apoyo a los trabajadores y fue «parte activa» de la mayoría de las acciones reivindicativas. Sin embargo, y siempre según las mismas fuentes consultadas y los documentos a los que este periódico ha tenido acceso, al cabo del tiempo «hubo un giro de 180 grados» en la dirección del sindicato, quedando así abocado a la «inoperancia y complacencia del mismo equipo de gobierno que tantas trabas ha puesto a los trabajadores municipales».

En la mañana previa a la celebración de la asamblea sindical del mes de noviembre de 2016, más de veinte trabajadores solicitaron darse de alta en la organización. Los nuevos aspirantes a la afiliación acudieron a la asamblea con la predisposición de votar en la elección de los representantes de la mesa de negociación. Según los estatutos de Csif, sólo aquellos miembros que estén al día de sus cuotas anuales podrán votar en las asambleas, por lo que esa tarde se suspendió la reunión sin conclusiones ante el «insólito hecho» de que casi treinta personas decidieran afiliarse a la vez. En el momento de ese movimiento colectivo, Csif contaba con 28 trabajadores del Ayuntamiento de Alhaurín el Grande entre sus filas.

Según un antiguo miembro del colectivo, que prefiere no desvelar su identidad, «lo normal es que cada año hubiera entre cinco y diez altas, no treinta». Algunos de los delegados consideraron este movimiento fruto de la «coacción» por parte de terceros, que recomendaron a los trabajadores que se sumaran al sindicato para «alterar su rumbo». Este periódico no ha podido confirmar tal afirmación.

Dicho problema fue recogido en los escritos con los que se señalaban las irregularidades y marcó un antes y un después en el ánimo de los representantes sindicales, que han decidido dimitir en bloque casi diez meses después del aquella asamblea. Tal y como ha podido saber SUR, Csif no se hizo eco de las diferentes protestas, incluso no reaccionó ante la dimisión que efectuó un miembro de la junta por las primeras discrepancias de manera precoz. Este antiguo miembro se ha afiliado a un sindicato independiente de Policías Locales (Sipan), que se ha implantado recientemente en el Ayuntamiento de Alhaurín el Grande y que ha venido a «dar cobertura a los trabajadores que se han quedado sin representación».

Tal y como ha podido saber este periódico con respecto a la posición del equipo de gobierno en el conflicto, serían las diferencias entre la presidencia de la junta y la dirección provincial del sindicato las originarias de la falta de entendimiento y la consiguiente ruptura del organismo, y no presiones del Ayuntamiento como insinúan fuentes del lado contrario. Serían los propios trabajadores los que habrían decidido motu proprio la solicitud de adhesión al sindicato aquella mañana de noviembre, para «extender la lucha sindical a todos los sectores, no solo a la parte policial», que fue la que durante un tiempo lideró los actos en defensa de los miembros de la administración. La alcaldesa del municipio, Toñi Ledesma, expresó a este periódico la «absoluta independencia» entre el equipo de gobierno y los sindicatos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos