Condenan al exalcalde de Sedella por inflar facturas de compra de materiales para apropiarse de 10.000 euros

José Antonio Gutiérrez. /E.C.
José Antonio Gutiérrez. / E.C.

José Antonio Gutiérrez, que dimitió tras ser denunciado ante la Fiscalía por IU, admite los hechos en el juicio junto a su hermano y ambos devuelven el dinero

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZASSedella

En marzo de 2014 el pequeño municipio axárquico de Sedella, de apenas 630 habitantes, vivió un auténtico terremoto político, con la dimisión del entonces alcalde, el socialista José Antonio Gutiérrez, que había accedido al cargo en los comicios de 2011 gracias a un pacto con IU, sustituyendo a su compañero de filas Francisco Gálvez, que había gobernando durante dos décadas. Sin embargo, una denuncia de la formación de izquierdas ante la Fiscalía por unas supuestas irregularidades en la compra de diverso material informático y deportivo para el Ayuntamiento provocaron su salida.

Algo más de cuatro años después, Gutiérrez, que ahora tiene 41 años, ha sido condenado a 9 meses de prisión y a cinco años de inhabilitación por un delito contra la administración pública, al admitir en el juicio, celebrado ayer en la sección segunda de la Audiencia Provincial, haber aumentado el importe de varias facturas para incorporar a su propio patrimonio las diferencias de valor, que rondaron los 10.000 euros.

Gutiérrez gobernaba con IU y dimitió de su cargo tras ser denunciado en Fiscalía

En en el banquillo de los acusados también estaba sentado el hermano del exregidor acusado por los mismos hechos.Los procesados llegaron a un acuerdo de conformidad y se les estimó el atenuante de reparación de daño y la condena de nueve meses de prisión se le ha suspendido por tres años, con restitución del dinero defraudado que asciende a casi 10.000 euros entre los dos. Esta cantidad ya fue devuelta a la administración antes de celebrarse el juicio.

El acusado, tras denunciarse los hechos ante la Fiscalía en marzo de 2014 dimitió de su cargo y comunicó a su partido que dejaba la militancia de forma temporal. En el relato acusatorio, al que tuvo acceso la agencia Efe, se explica que los hechos se remontan a 2013 cuando José Antonio Gutiérrez era alcalde y quiso aprovechar dicha circunstancia para obtener un beneficio económico y un perjuicio a la administración municipal.

En el transcurso de ese año realizó diversos contratos para suministro de material informático y deportivo, en el marco del Plan Provincial de Asistencia y Cooperación, establecido por la Diputación, por el que se recibían diversas subvenciones (15.000 y 23.000 euros, respectivamente). El acusado aumentó el valor de las partidas, en relación con su precio real de mercado y, según el fiscal, adquirió bienes no necesarios, «todo ello al objeto de incorporar a su propio patrimonio las diferencias de valor».

Fondos de Diputación

De esta manera, el exalcalde acordó con su hermano la creación de unas mercantiles, en las que figuraba como administrador único el segundo, y con las cuales contrató el suministro de material informático por 15.000 euros y 23.000 por el deportivo. El ministerio público señala que el material entregado no tenía ese valor y que tampoco fue aplicado a los fines previstos en el citado Plan.

Respecto al material informático suministrado (16 equipos), según la factura aportada al expediente administrativo, cada ordenador tenía un precio de 937,5 euros, siendo su precio real en ese momento de 553,82 euros a 580, aproximadamente. Del mismo modo, se incluyó un valor de 1.120 euros, en concepto de montaje, instalación y puesta a punto, que no era necesaria y del material informático facturado y recepcionado, tan sólo uno de los ordenadores fue puesto en funcionamiento, manteniéndose el resto en dependencias municipales, dentro de embalaje original.

Sobre el material deportivo, se encuentra instalado y operativo, aunque el valor facturado excede el de mercado en 3.003,22 euros y tampoco se corresponde a su valor real la partida facturada de 950 euros.

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